Una inundación repentina de grandes dimensiones en el Gran Cañón obligó a evacuar a decenas de personas después de que el torrente arrastró enormes rocas, estructuras metálicas y escombros hacia el río Colorado, informó el Servicio de Parques Nacionales.

La inundación del arroyo Bright Angel, que desemboca en el río, ocurrió la tarde del sábado. El torrente destruyó puentes peatonales sobre el arroyo y alteró de forma significativa el paisaje, ensanchando el cauce.

El servicio de parques indicó que busca información sobre más de 20 personas que podrían estar desaparecidas o sin localizar después de la inundación, por lo que pidió que cualquiera que tenga datos sobre cualquiera que estuviera haciendo senderismo o acampando en el área se ponga en contacto con la agencia. Añadió que colabora con el Departamento de Seguridad Pública de Arizona para continuar con las evacuaciones el domingo.

“Esto es un recordatorio de lo dinámico y activo que es el paisaje del Gran Cañón”, destacó Jack Schmidt, director del Centro de Estudios del Río Colorado de la Universidad Estatal de Utah.

Destinos populares, como el campamento Bright Angel, Phantom Ranch y partes del sendero North Kaibab, permanecían cerrados el domingo mientras las autoridades del parque evaluaban los daños, indicó el parque. Los viajes de rafting por el río Colorado también fueron suspendido por el momento.