Más de 300 inmigrantes detenidos en el centro de detención de Delaney Hall concluyeron este lunes una huelga de hambre que mantuvieron durante varias semanas para exigir mejores condiciones de reclusión.
Activistas denunciaron que la protesta terminó debido a presuntas medidas de intimidación, castigos disciplinarios y amenazas de aislamiento por parte del personal de seguridad del Centro de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
La manifestación comenzó el pasado 22 de mayo dentro de las instalaciones administradas por Geo Group, consideradas las más grandes para la detención de inmigrantes en la costa este de Estados Unidos, con capacidad para albergar a 1,196 personas.
Demandaban mejores condiciones de vida
Los participantes reclamaban una serie de mejoras relacionadas con la alimentación, la atención médica y el acceso a agua potable. También exigían el fin de los presuntos malos tratos dentro del centro y la liberación de personas enfermas y menores de edad.
Aunque los detenidos decidieron retomar sus actividades diarias y volver a consumir alimentos, sus demandas continúan sin ser atendidas, de acuerdo con organizaciones que han acompañado la protesta desde el exterior.























