Una encuesta reciente de AP-NORC revela que los estadounidenses sienten una transformación en sus actividades cotidianas debido al calor extremo. Muchos se ven obligados a ajustar sus horarios, sacrificando horas de sueño y limitando actividades al aire libre.

Como consecuencia, el 80% de los estadounidenses han experimentado un aumento en sus facturas de electricidad debido al calor. Este cambio ha provocado que el 44% de los residentes del Medio Oeste reporten un impacto significativo en sus gastos, lo que se ha convertido en un foco de preocupación política.

“Siento que mis facturas de servicios públicos probablemente se duplicaron en los últimos tres o cuatro años”, dijo a Associated Press (AP) Daemien Williams, un inspector de puentes de 50 años que vive en Cahokia Heights, Illinois. “Reviso mis facturas con bastante detalle y veo que el consumo de kilovatios ha aumentado, no solo el precio que me cobran”, detalló.

Por su parte, Elisa Bracamonte, enfermera jubilada de 74 años, residente de Tucson, comentó a AP que siente que el calor ha estado afectando cada vez más su día a día: sus planes de verano con familiares de toda la región, las reuniones con amigos, los viajes por carretera y su rutina diaria de caminata matutina.

“He notado una diferencia de al menos 10 grados en el clima”, dijo Bracamonte. “Cada verano parece que hace más y más calor”, agregó.

Cambios en planes de viaje y actividades familiares

“Tengo que levantarme a las 5 de la mañana para caminar antes de las 6, porque a las 7 ya hace mucho calor… Pierdo un par de horas de sueño porque tengo que despertarme más temprano”, contó Bracamonte. “Es imposible estar afuera sin enfermarse, a menos que estés bebiendo agua sin parar; hace muchísimo calor”.

A pesar del aumento en los efectos del calor extremo, la creencia en el cambio climático se mantiene estable. Aproximadamente el 66% de los estadounidenses creen que el cambio climático es real, aunque esta cifra ha disminuido ligeramente en los últimos años.

Cómo afecta el calor extremo a la salud mental

El calor extremo puede deteriorar la salud mental de los estadounidenses de varias maneras: aumenta la irritabilidad, la ansiedad, el estrés y la fatiga; dificulta la concentración y el sueño; y puede agravar trastornos psiquiátricos preexistentes. También se relaciona con un mayor uso de urgencias y hospitalizaciones por crisis de salud mental.

Principales efectos

  • Peor estado de ánimo: el calor intenso se asocia con más enojo, frustración, agotamiento y menos emociones positivas, incluso entre personas sin un diagnóstico psiquiátrico.
  • Ansiedad y estrés: las temperaturas elevadas pueden intensificar la ansiedad y las respuestas de estrés, especialmente cuando la exposición es prolongada.
  • Problemas cognitivos: la deshidratación y el sobrecalentamiento pueden reducir la atención, la memoria de trabajo y la velocidad de reacción, además de aumentar la impulsividad.
  • Alteración del sueño: las noches calurosas dificultan dormir y la falta de descanso puede empeorar el estado de ánimo y la capacidad para afrontar el estrés.
  • Empeoramiento de enfermedades existentes: las personas con esquizofrenia, psicosis, trastornos de ansiedad, trastornos del estado de ánimo o problemas de consumo de sustancias pueden ser especialmente vulnerables.

Impacto en urgencias

En Estados Unidos, los días con temperaturas excepcionalmente altas se han vinculado con más visitas a urgencias por trastornos del comportamiento y consumo de sustancias, seguidos de problemas de ansiedad, estrés y estado de ánimo. Un informe sobre olas de calor encontró un aumento de las hospitalizaciones por salud mental tanto durante la ola como en los días posteriores, con incrementos particularmente marcados entre personas con ansiedad y trastornos de personalidad.

Por qué ocurre

Durante una ola de calor, conviene permanecer en un lugar fresco, hidratarse, proteger el sueño y mantener contacto con familiares o profesionales de salud. Confusión, desorientación, agitación intensa o ideas de hacerse daño requieren atención urgente.