Un frágil alto el fuego parecía mantenerse después de que Estados Unidos atacó a dos petroleros iraníes, mientras Baréin, que alberga la sede regional de la Marina estadounidense, reportó la detención de decenas de personas que, según dijo, tenían vinculación con la Guardia Revolucionaria de Irán.

Los ataques del viernes sembraron dudas sobre el frágil alto el fuego, adoptado hace un mes, que Estados Unidos ha insistido en que sigue vigente. Washington espera una respuesta de Teherán a su última propuesta de acuerdo para poner fin a la guerra, reabrir el estrecho de Ormuz y revertir el controvertido programa nuclear iraní.

El ejército de Estados Unidos informó el viernes que sus fuerzas habían inutilizado dos petroleros iraníes que intentaban romper el bloqueo estadounidense de los puertos de Irán. Horas antes, el ejército indicó que frustró ataques contra tres buques de la Marina y atacó instalaciones militares iraníes en el estrecho.

Por su parte, el Ministerio del Interior de Baréin, una pequeña isla en el golfo Pérsico, reportó el sábado el arresto de 41 personas a las que acusa de formar parte de un grupo afiliado a la Guardia Revolucionaria iraní. Se están llevando a cabo investigaciones para tomar medidas adicionales contra cualquiera que esté vinculado al grupo, agregó sin ofrecer más detalles.