Nuevos documentos contractuales revelaron que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) contemplaba utilizar a inmigrantes detenidos en programas de trabajo dentro de centros de procesamiento instalados en enormes almacenes de Maryland y Arizona, aun antes de concretar la compra de las propiedades.
La información, basada en registros de adquisiciones federales y retomada por investigaciones citadas por Project Salt Box, expone cómo las autoridades migratorias estructuraron contratos de operación a largo plazo para instalaciones que públicamente habían sido presentadas como espacios de estancia breve y traslado temporal.
Los contratos fueron emitidos el 22 de diciembre de 2025 bajo el mecanismo WEXMAC TITUS de la Marina estadounidense y entraron en vigor en marzo de 2026. Entre sus disposiciones aparece un “Programa de Trabajo Voluntario para Extranjeros”, diseñado para que personas detenidas realizaran tareas dentro de las instalaciones a cambio de pagos mínimos.
El plan incluía dos complejos: uno cerca de Williamsport, Maryland, adquirido por más de $102 millones , y otro en Surprise, Arizona, comprado por aproximadamente $70 millones.
El programa laboral dentro de los centros
Aunque ICE ha sostenido públicamente que estos espacios serían usados principalmente para procesar y transferir inmigrantes durante periodos de tres a siete días, los contratos describen algo mucho más amplio: operaciones permanentes de detención, transporte, vigilancia y programas laborales funcionando durante años.
El llamado Programa de Trabajo Voluntario no es nuevo dentro del sistema migratorio estadounidense. Actualmente, inmigrantes detenidos pueden trabajar en lavandería, limpieza, cocina o mantenimiento por pagos que, según las normas de ICE, pueden ser de apenas un dólar diario.
Sin embargo, expertos y defensores migratorios cuestionan que este modelo aparezca dentro de instalaciones que supuestamente serían solo centros temporales de admisión y traslado.
Los documentos también muestran que varias secciones clave del contrato fueron censuradas, incluyendo el monto exacto que recibirían las empresas contratistas por cada detenido incorporado al programa laboral.
En Maryland, el contrato fue adjudicado a KVG LLC. En Arizona, la operación quedó en manos de GardaWorld Federal Services LLC. Ambos documentos contienen lenguaje idéntico, lo que sugiere un modelo estandarizado impulsado directamente por ICE.
Demandas y críticas por expansión migratoria
La revelación ocurre mientras ICE enfrenta demandas federales por la conversión de almacenes industriales en centros migratorios masivos. En Williamsport, un juez federal frenó temporalmente las obras hasta que concluya una evaluación ambiental completa. En Arizona, otro litigio sigue activo mientras GardaWorld ya comenzó el reclutamiento de personal de seguridad para el sitio de Surprise.
Uno de los puntos que más llamó la atención dentro de los contratos es la proyección de operaciones a largo plazo. Aunque ICE defendió ante tribunales que las instalaciones tendrían capacidad limitada, los documentos contemplan meses completos de funcionamiento continuo y opciones de renovación por varios años adicionales.
Los registros también incluyen referencias a “megacentros” de detención, capaces de movilizar a miles de personas entre instalaciones regionales.
Organizaciones civiles han advertido durante años sobre las condiciones dentro de centros migratorios privados y sobre el uso de mano de obra de detenidos con salarios simbólicos. Para activistas, los nuevos documentos muestran que la expansión de ICE va mucho más allá de espacios temporales de procesamiento.
Además, ambos contratos prohíben a las empresas operadoras hacer declaraciones públicas sobre las instalaciones sin autorización previa de ICE, un detalle que también ha generado cuestionamientos sobre transparencia.
Mientras las disputas legales avanzan, el gobierno federal mantiene sus planes de ampliar la red de detención migratoria en distintas regiones del país.
























