La Organización Internacional de Policía Criminal (INTERPOL) desmanteló en Colombia a una banda de traficantes de personas que se dedicaban a reclutar mujeres peruanas, venezolanas y ecuatorianas para ser prostituidas, luego de haberlas privado de libertad.

De acuerdo con Fernando Murillo, director de Investigación Criminal del organismo, en el operativo fueron arrestadas nueve personas, presuntos integrantes de esta red que desde 2014 se dedicaba a la trata. Sus víctimas eran drogadas y sometidas a abusos psicológicos para ser más maleables, informó.

“Para obligarlas a toda esta actividad, las sometían a maltratos físicos, tortura, las amenazaban permanentemente con acciones de brujería negra y de satanismo, pero también las amedrentaban diciéndoles que iban a atentar contra sus familias”, explicó Murillo.

El modo de operar de la red, según la INTERPOl, era la captación de mujeres con vulnerabilidad económica, bajo la promesa de un trabajo que les permitiría a ellas y a sus familias tener una mejor vida.

Una vez capturadas, las mujeres eran trasladadas al municipio de Ipiales, en Colombia, frontera con Ecuador, con la finalidad de explotarlas y comercializarlas en dos establecimientos acondicionados como clubes nocturnos.

El director de Investigación Criminal de INTERPOL dio a conocer que al frente del grupo criminal estaba una mujer conocida con el alías de «Amparo».

“Una mujer despiadada que, con la articulación de ocho delincuentes más, venían engañando a mujeres (…) llevándolas desde diferentes partes del país después de su proceso de migración buscando mejores alternativas de vida, personas de escasos recursos”, narró.