La invitación hecha por el presidente de Indonesia, Joko Widodo, a su homólogo ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, a la cumbre del G-20, prevista para noviembre en Indonesia, no es suficiente para EEUU debido a que Rusia también está invitada.

Indonesia, que preside el G-20 este año, ha estado bajo una fuerte presión de Occidente, encabezado por Estados Unidos, para excluir a Moscú desde el inicio de la invasión de Ucrania.

Tanto el presidente de EEUU, Joe Biden, como el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, y el primer ministro australiano, Scott Morrison, entre otros, han expresado su preocupación por la participación de Vladimir Putin en la cumbre yseñalaron que no asistirán si él está allí.

Pero el país anfitrión se resiste, argumentando que su posición requiere que se mantenga «imparcial».

El presidente Biden «ha expresado públicamente su oposición a la presencia del presidente Putin en el G-20», dijo la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, cuando se le preguntó si Biden consideraría asistir con Zelenskyy invitado.

Anteriormente, Biden sugirió que Kiev asistiera a las reuniones del G-20 en caso de que otros miembros no estuvieran de acuerdo con expulsar a Rusia. Hizo la propuesta luego de una reunión con miembros de la OTAN y aliados europeos en Bruselas el mes pasado, donde dijo que discutieron la expulsión de Putin del G-20.

“Creo que la solución perfecta para Indonesia sería invitar a Zelenskyy y luego los rusos dicen que Putin decidió no venir y entonces Jokowi no tiene que tomar esta decisión”, afirmó Gregory  Poling, investigador de la política exterior de Estados Unidos en Asia Pacífico en el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales.