El enfrentamiento por el estrecho de Ormuz escaló de nuevo el sábado cuando Irán dio marcha atrás a su reapertura de la crucial vía marítima y disparó contra varios barcos que intentaron pasar, en represalia después de que Estados Unidos mantuviera su bloqueo de los puertos iraníes.
El estrecho está cerrado hasta que se levante el bloqueo estadounidense, dijo el sábado por la noche la marina de la Guardia Revolucionaria de Irán, advirtiendo que “ninguna embarcación debe realizar movimiento alguno desde su fondeadero en el golfo Pérsico ni el mar de Omán, y acercarse al estrecho de Ormuz será considerado como cooperación con el enemigo” y será atacado.
Los nuevos ataques en el estrecho, a través del cual, en condiciones normales, cruza aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial, amenazaba con agravar la crisis energética que sacude la economía global y con empujar a los dos países a un conflicto renovado, mientras la guerra entra en su octava semana.
Está previsto que el frágil alto el fuego expire el miércoles. Irán dijo que había recibido nuevas propuestas de Estados Unidos, y mediadores paquistaníes trabajaban para organizar otra ronda de negociaciones directas.
























