Irán anunció el sábado un nuevo cierre del estrecho de Ormuz debido a los ataques de Israel en el Líbano, que calificó de violación de su acuerdo con Estados Unidos para poner fin a la guerra en Medio Oriente, en una decisión que sin embargo no hizo descarrilar la proyectada reunión entre negociadores iraníes y estadounidenses.

La Guardia Revolucionaria dijo que cerraba el estrecho por un “incumplimiento de contrato” de parte de Washington y “la violación continua e implacable del alto al fuego en el sur del Líbano por parte del régimen sionista».

El estrecho, una importante vía para el transporte de petróleo y gas, fue bloqueado por Irán durante gran parte de la guerra, lo que sacudió los mercados energéticos mundiales. Tras el nuevo anuncio, la Armada de Estados Unidos afirmó que se mantiene “vigilante”.

Irán había aceptado reabrir el estrecho en el marco del memorando de acuerdo con Estados Unidos, y en los últimos días el tráfico marítimo se reanudó poco a poco. El Comando central de Estados Unidos dijo que 55 buques mercantes transitaron por esa vía este sábado, transportando grandes cargas y más de 17 millones de barriles de petróleo.

En el plano diplomático, el viernes debía empezar una nueva fase de negociaciones en Suiza, pero esta cumbre quedó aplazada indefinidamente después de que Israel matara a decenas de personas en el Líbano en bombardeos como represalia a la muerte de cuatro soldados.

El viernes por la tarde, se anunció un alto el fuego entre Israel y Hezbollah, pero a las pocas horas, el Ejército israelí anunció nuevos ataques contra el movimiento libanés, al que acusó de haber lanzado durante la noche “más de 50 proyectiles” contra sus tropas en el sur del Líbano.

Estos enfrentamientos pusieron en tensión el memorando de entendimiento firmado esta semana por el presidente estadounidense, Donald Trump, y el iraní, Masud Pezeshkian, que contempla un cese de hostilidades en todos los frentes de la guerra, incluido el Líbano, una condición clave para Irán, aunque Israel no haya participado del trato.

Lejos de bajar las armas, Israel y Hezbollah se enfrascaron fuertemente en los últimos días en el sur del Líbano, donde las operaciones israelíes dejaron al menos 83 muertos el viernes y 24 el sábado, según las autoridades libanesas.

Desde el 2 de marzo, cuando empezó la guerra entre ambos beligerantes, los bombardeos israelíes en el Líbano han dejado 4057 muertos, según un balance del Ministerio de Salud libanés divulgado este sábado.