La Reserva Federal elevó su tasa de interés de referencia el miércoles por primera vez desde 2023, en un esfuerzo por contener una inflación persistentemente alta, una medida que podría provocar una fuerte reacción de la Casa Blanca.
El aumento de un cuarto de punto eleva la tasa clave de la Fed a alrededor de 3,9% y, con el tiempo, podría traducirse en mayores costos de endeudamiento para hipotecas, préstamos para automóviles y tarjetas de crédito. En un conjunto de proyecciones trimestrales, la Fed también indicó que el comité encargado de fijar las tasas prevé subirlas por segunda vez más adelante este año, hasta 4,1%.
“La medida de hoy respaldará un retorno más oportuno” al objetivo de inflación de 2% del banco central, señaló la Fed en un comunicado.
La decisión llega cuando los estadounidenses ya están lidiando con altos costos de alimentos, gasolina y vivienda. La economía ha asumido un papel protagónico en las próximas elecciones de mitad de mandato, a solo siete semanas.
En una conferencia de prensa posterior al anuncio de la Fed, el presidente del organismo, Kevin Warsh, afirmó que, aunque el mercado laboral sigue siendo resiliente, la inflación se ha mantenido obstinadamente por encima del objetivo de 2% durante años. “La pura verdad es que la inflación está demasiado alta y lo ha estado durante demasiado tiempo”.
Desde que asumió el liderazgo de la Fed en mayo, Warsh ha dicho que la institución está firmemente comprometida con domar la inflación y que los responsables de política se guiarían por los datos para determinar si la inflación avanzaba en la dirección correcta. “Debemos tener confianza en que la inflación subyacente se está moviendo hacia nuestro objetivo con claridad y a una velocidad suficiente. Hoy el (comité de tasas de interés) decidió que este estándar no se ha cumplido”.






















