León XIV se convirtió en el primer papa en votar en una elección general estadounidense, al emitir por correo una papeleta en una contienda que decidirá el futuro de Estados Unidos al tiempo que la era del presidente Donald Trump llega lentamente a su fin.

El Vaticano confirmó el viernes que el pontífice, nacido en Chicago, había presentado una papeleta por correo en la ciudad antes de las elecciones legislativas de mitad de mandato del 3 de noviembre, y mencionó su arraigada convicción en la participación cívica.

León, anteriormente Robert Prevost, “ha ejercido su derecho al voto como ciudadano de Estados Unidos” y lo ha hecho “siempre que ha sido elegible para hacerlo”, informó la oficina de prensa de la Santa Sede.

En el comunicado se indica que también votó cuando vivía en Perú, donde vivió como sacerdote misionero y obispo durante más de 20 años.

“El Santo Padre manifiesta su convicción en el derecho y el deber de los ciudadanos de participar en los procesos democráticos”, se añade en el documento.

León XIV tiene ciudadanía estadounidense y peruana, y además es jefe de Estado de un país extranjero, la Santa Sede. La ciudad-Estado es una monarquía absoluta sin elecciones políticas.

La ley federal de Estados Unidos permite que los ciudadanos que viven fuera del país, e incluso quienes trabajan para gobiernos extranjeros, voten mediante papeleta de voto ausente. Los estadounidenses que trabajan para gobiernos extranjeros no corren automáticamente el riesgo de perder su ciudadanía estadounidense, aunque el Departamento de Estado de Estados Unidos señala en su sitio web que puede “revisar activamente” el estatus de ciudadanía de estadounidenses que “sirvan como jefe de Estado extranjero, jefe de gobierno extranjero o ministro de Relaciones Exteriores”.

En esta elección, los votantes de Illinois deciden si el gobernador de ese estado, JB Pritzker, es elegido para un tercer mandato, y también cubren un escaño vacante en el Senado tras el retiro del veterano demócrata católico Dick Durbin. No hay iniciativas estatales en la papeleta de Illinois. Trump no aparece en la boleta, pero ha hecho una intensa campaña para intentar preservar el control republicano de la Cámara de Representantes y el Senado durante los dos últimos años de su segundo mandato.