Marco Rubio, secretario de Estado, ordenó que les fueran retiradas las tarjetas de residencia permanente a tres inmigrantes iraníes por considerar que su estancia en el país nunca debió autorizarse.

A medida que se prolonga la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, la administración Trump ha comenzado a detener y hasta expulsar a inmigrantes de origen iraní que llevaban muchos años de residir legalmente en el país.

A los arrestos de dos familiares del asesinado comandante iraní Qasem Soleimani, efectuados la semana pasada, se suman las detenciones de Seyed Eissa Hashemi, Maryam Tahmasebi y su hijo, quienes fueron puestos bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), en espera de pronto ser expulsados del territorio estadounidense.

Los tres iraníes en cuestión son familiares Masoumeh Ebtekar, exvicepresidenta iraní desde 2017 hasta 2021 y quien también fue portavoz de los estudiantes que tomaron la Embajada estadounidense en Teherán tras la revolución islámica de 1979.

“Como principal portavoz e intermediario mediático de los secuestradores, Ebtekar… elaboró propaganda que mostraba falsamente el trato humano a los rehenes, organizando entrevistas preparadas en las que se presionaba a los rehenes estadounidenses para que describieran su trato en términos positivos, incluso mientras estaban retenidos en régimen de aislamiento, con los ojos vendados y hambrientos, y sometidos a terror físico y psicológico, incluyendo palizas y simulacros de ejecución”, detalló el Departamento de Estado a través de un comunicado.