El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) acaba de cambiar las reglas para sus detenciones de tráfico, con nuevas medidas que buscan limitar las situaciones de mayor riesgo durante estos operativos.

A partir de ahora, sus agentes no podrán lanzarse en una persecución a alta velocidad cuando un conductor decida no detenerse. En esos casos, tendrán que tomar nota de los datos del vehículo y usarlos para localizarlo e investigarlo más adelante, según un nuevo memorando interno de la agencia.

El cambio se produce después de varios operativos que terminaron con conductores baleados durante enfrentamientos con agentes federales de inmigración. Las nuevas instrucciones también establecen que únicamente el personal que haya completado una capacitación especializada podrá asumir el control de una parada vehicular, mientras que los agentes que no tengan esa preparación quedarán limitados a tareas de apoyo.

Nuevos requisitos para las detenciones de ICE

El documento fue firmado por Marcos D. Charles, director ejecutivo asociado de ICE, y enviado a los agentes de la división de Operaciones de Ejecución y Deportación (ERO). Entre las nuevas disposiciones se establece que los vehículos utilizados para realizar paradas deberán contar con luces y sirenasque permitan al público identificarlos como unidades policiales.

Los agentes también tendrán que portar y activar sus cámaras corporalesdurante este tipo de intervenciones. La medida busca dejar un registro audiovisual de las actuaciones y establecer reglas más claras sobre el comportamiento de los funcionarios durante una detención.

Qué ocurre si un conductor intenta escapar

La nueva política cambia especialmente la respuesta de los agentes cuando un vehículo no se detiene. En lugar de iniciar una persecución a alta velocidad, deberán registrar datos que permitan identificar el automóvil y continuar la investigación por otras vías.

La prohibición busca reducir uno de los escenarios considerados más peligrosos durante las operaciones migratorias: una parada que termina en unapersecución por calles con tráfico o zonas residenciales. En este tipo de situaciones, el riesgo no se limita al conductor y los agentes, sino que también puede alcanzar a pasajeros, peatones y otros automovilistas.

Las nuevas reglas no eliminan las herramientas utilizadas para inmovilizar vehículos. Los agentes que hayan recibido entrenamiento específico podrán recurrir al “pinning”, una técnica que consiste en utilizar otro vehículo o una barrera física para impedir que un automóvil continúe avanzando.

También podrán utilizar bandas de púas para desinflar neumáticos, aunque esta herramienta estará reservada para funcionarios que hayan recibido la capacitación correspondiente.

La decisión de modificar los procedimientos ocurre después de una serie de encuentros violentos durante detenciones vehiculares realizadas por agentes federales de inmigración. Desde el año pasado, los funcionarios han utilizado sus armas en más de una docena de estos incidentes, con al menos cuatro personas muertas y varias heridas.

La situación generó preocupación dentro de la administración de Donald Trumpsobre la forma en que deben manejarse las paradas de tránsito, consideradas intervenciones especialmente delicadas porque pueden cambiar rápidamente de una revisión rutinaria a una persecución o un enfrentamiento.

Después de los tiroteos mortales registrados en Maine y Texas en julio, los agentes recibieron instrucciones para suspender temporalmente la mayoría de las detenciones vehiculares. Sin embargo, la pausa fue breve y Trump pidió públicamente que ICE retomara estas operaciones, al considerar que representan una herramienta importante para combatir el crimen.