Con la votación anticipada ya en marcha, una pregunta que preocupa a algunos votantes es qué papel —si es que lo hay— podrían tener los agentes de control migratorio en los centros de votación hasta el día de las elecciones.

Funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional afirman que no planean enviar en masa a agentes de control migratorio para patrullar los colegios electorales y desestimaron los temores de que pretendan hacerlo calificándolos de “alarmismo”. Expertos legales en materia electoral señalan que la ley federal impide claramente que el gobierno despliegue tropas, agentes u oficiales armados en sitios electorales, salvo para “repeler a enemigos armados de Estados Unidos”, un umbral difícil de cumplir.

Pero organizaciones que representan a votantes latinos, negros y asiático-estadounidenses dicen que la retórica y la propia actividad del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) los inquietan en un momento en que el número de arrestos migratorios se está disparando a medida que el presidente, Donald Trump, lleva a cabo su programa de deportaciones masivas.

Federales dicen que ICE no “patrullará” los centros, pero no descartan acudir

Durante una comparecencia ante el Congreso a principios de año, el entonces director interino del ICE, Todd Lyons, y el director de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés), Rodney Scott, manifestaron que no tenían planes de enviar agentes a los centros de votación. Lyons ya no ocupa el cargo.

Un funcionario del Departamento de Seguridad Nacional también comúnicó a administradores electorales estatales que los agentes de inmigración no se apostarán en los colegios electorales para las elecciones de mitad de legislatura.

En septiembre, el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, acusó a los demócratas de “alarmismo” por preocuparse por la presencia de agentes del ICE en centros de votación. Sostuvo que no acudirán a patrullar ni a vigilar las instalaciones de forma generalizada, pero podrían hacerlo por razones concretas, como arrestar a alguien si existiese una orden judicial o para responder a una amenaza.

A principios de año, el secretario de Justicia, Todd Blanche —quien entonces era el subsecretario del departamento—, también se pronunció, preguntándose “¿Por qué hay objeciones a enviar agentes del ICE a los centros de votación? Los ilegales no pueden votar”.