Durante la primera Convención Nacional Republicana organizada en la ciudad de Dallas, Texas, de cara a las elecciones de medio término del 3 de noviembre de 2026, el presidente Donald Trump dijo que si los republicanos mantienen el control del Congreso, cada adulto estadounidense recibirá un cheque de 5,000 dólares.

«Si los republicanos ganan, ustedes ganan con nosotros y te llevas 5,000 dólares», aseguró el presidente. «Con tu voto, gracias a tu gran trabajo y a nuestro tremendo éxito económico, como dije, te daremos ese ‘dividendo Trump’ de 5,000 dólares si ganamos».

La promesa, según distintos cálculos, podría costarle al Estado más de 1 billón de dólares y recibió cuestionamientos por su legalidad.

El Código de Estados Unidos (18 U.S.C. § 597) prohíbe ofrecer o hacer un pago a una persona a cambio de que vote, se abstenga de votar o vote a favor o en contra de un candidato determinado.

La Primera Enmienda de la Constitución protege las expresiones políticas, incluidas las promesas de campaña, pero no cuando impliquen infringir la ley. Ya existe un precedente en el país de la Corte Suprema, en un caso de 1949.

El plan necesitaría, además, la aprobación del Congreso, que es el único autorizado para comprometer y asignar fondos públicos, de acuerdo con la Constitución (que, en su Artículo 1, le otorga el llamado «Poder de la Bolsa»). Aunque el senador Bernie Moreno prometió en un mensaje en su cuenta de x (antes Twitter) introducir un proyecto de ley apenas pasadas las elecciones, para los republicanos sería difícil lograr los votos necesarios para aprobarlo (por la posible bloqueo no solo de los demócratas, sino de conservadores preocupados por el déficit fiscal).