El rotavirus, un virus de ARN que causa gastroenteritis severa, está afectando a un número creciente de individuos en Estados Unidos, especialmente a bebés y ancianos en residencias. Un 7.3% de las pruebas realizadas entre marzo y abril resultaron positivas, superando porcentajes anteriores.

Los expertos indican que la reducción en las tasas de vacunación durante la pandemia de COVID-19 ha dejado a más niños y bebés vulnerables. La serie de vacunas debe completarse antes de los 8 meses, y la falta de inmunidad colectiva está permitiendo la propagación del virus.

El Dr. Zachary Hoy, especialista en enfermedades infecciosas pediátricas del Pediatrix Medical Group, con sede en Nashville, Tennessee, declaró a Fox News Digital que el rotavirus provoca deshidratación severa, destacando las complicaciones en niños pequeños. Los métodos de vigilancia han mejorado, pero el aumento en las visitas hospitalarias se relaciona también con un aumento real de casos.

“El rotavirus se transmite por vía fecal-oral, lo que significa que una persona entra en contacto con  gotitas del virus al interactuar con otros niños o adultos, o al tocar objetos como juguetes contaminados con el virus por alguien enfermo”, explicó.

Síntomas iniciales del rotavirus

Los síntomas iniciales del rotavirus en bebés y ancianos suelen incluir fiebre y vómitos, seguidos rápidamente de diarrea acuosa.

En bebés

  • Aparecen fiebre leve a moderada, vómitos y náuseas en los primeros 1-2 días tras la exposición.
  • Siguen 3-8 días de diarrea frecuente, con alto riesgo de deshidratación (boca seca, ojos hundidos, menos pañales húmedos, fontanela hundida).
  • Pueden presentarse irritabilidad, letargo o dolor abdominal.

En ancianos

  • Los síntomas iniciales son similares, pero a menudo más leves: fiebre, vómitos y diarrea acuosa.
  • Se suma fatiga excesiva, dolor abdominal e irritabilidad, con deshidratación como complicación clave (sed intensa, piel seca).
  • En adultos mayores sanos, puede haber pocos o ningún síntoma.

Prevención y tratamiento

Dado que no existen tratamientos antivirales, la rehidratación intravenosa es clave en el manejo del rotavirus. “El tratamiento principal consiste en la hospitalización para la rehidratación mediante fluidos intravenosos (IV)”, declaró Zachary Hoy a Fox News Digital. “En ocasiones, pueden ser necesarios hasta dos o tres días de fluidos intravenosos para lograr la rehidratación de los pacientes”.

Los pediatras además aconsejan cumplir con el calendario de vacunación y reforzar prácticas de higiene como el lavado de manos para prevenir infecciones.

A pesar de los avances en la detección del virus, la concienciación sobre la vacunación y medidas preventivas es esencial para controlar el brote y proteger a las poblaciones más vulnerables.