Consumir marihuana no significa necesariamente desarrollar una adicción. Sin embargo, hay determinadas conductas que pueden advertir que el consumo dejó de ser ocasional o controlado y está comenzando a interferir con la vida cotidiana.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) estiman que aproximadamente 3 de cada 10 personas que consumen cannabis presentan trastorno por consumo de cannabis, una condición caracterizada por la dificultad para dejar de consumir pese a las consecuencias negativas.

El tema cobra especial relevancia después de un nuevo estudio publicado el 19 de agosto de 2026 en JAMA Psychiatry, que analizó datos de casi 187,000 adultos estadounidenses y encontró que el trastorno por consumo de cannabis aumentó entre 2021 y 2024 tanto en hombres como en mujeres. Los casos moderados y graves también crecieron.

La doctora Nora Volkow, directora del National Institute on Drug Abuse (NIDA)y una de las autoras del estudio, fue contundente al referirse a estos resultados: “The notion that cannabis is not addictive may basically be incorrect”, dijo a The New York Times.

Las 10 señales de alerta de adicción a la marihuana

De acuerdo con los CDC, estas son algunas de las principales señales asociadas al trastorno por consumo de cannabis:

  • Consumir más marihuana de la que se había planeado.
  • Intentar reducir o abandonar el consumo y no conseguirlo.
  • Pasar mucho tiempo consumiendo cannabis o pensando en hacerlo.
  • Sentir deseos intensos o ansiedad por consumir.
  • Seguir consumiendo aunque provoque problemas en el trabajo, la escuela o el hogar.
  • Mantener el consumo pese a conflictos familiares o de pareja.
  • Abandonar actividades, pasatiempos o encuentros sociales para poder consumir.
  • Usar cannabis en situaciones peligrosas, como antes de conducir.
  • Seguir consumiéndolo aunque provoque problemas físicos o psicológicos.
  • Necesitar cada vez más cantidad para conseguir el mismo efecto.

Los CDC también mencionan como señal la aparición de síntomas de abstinencia cuando se deja de consumir, entre ellos irritabilidad, ansiedad, dificultades para dormir, menor apetito y deseos intensos de volver a usar marihuana.