Agentes federales interceptaron la semana pasada, frente a las costas del Condado Miami-Dade, una embarcación que, según informaron, transportaba ilegalmente a 18 personas desde las Bahamas hacia el sur de la Florida.
Tres de los hombres a bordo ya tenían órdenes previas de expulsión de Estados Unidos. Uno de ellos, Wilson Mendoza Flores, de 36 años, había recibido órdenes de ser deportado a su país de origen, Honduras, en cuatro ocasiones desde 2012, según una denuncia penal de la división de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) de EEUU.
Agentes de Operaciones Aéreas y Marítimas de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) rastrearon la embarcación mientras se acercaba a la Florida, a unas 22 millas náuticas de Miami-Dade, el martes 18 de agosto, indicó la denuncia.
Según la denuncia, cuando una embarcación de Aduanas se acercó a la nave de Walkes, los agentes lo vieron repartir «puñados de dinero en efectivo» entre los pasajeros. Una vez a bordo, los agentes revisaron el GPS de la embarcación, el cual indicaba que había viajado desde Bimini, en las Bahamas.
Los agentes trasladaron a las personas de la embarcación al guardacostas Richard Etheridge del Servicio Guardacostas de EEUU, señala la denuncia. Una verificación de antecedentes reveló que ninguna de las personas tenía permiso para ingresar al país, según el informe.
El Miami Herald contactó a la Oficina de Aduanas para consultar sobre las nacionalidades de 14 de las personas que iban en la embarcación.
Mendoza Flores había recibido órdenes de expulsión el 3 de mayo, el 27 de enero y el 31 de octubre de 2025, así como en mayo de 2012, según la denuncia. Esta semana, un juez ordenó que Walkes, Vassor, Mendoza Flores y Carela permanezcan detenidos hasta el juicio.






















