El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, presentó el lunes planes para lograr la «asfixia económica» de Irán, al tiempo que advirtió de graves consecuencias para los países que se nieguen a sumarse a la campaña de Washington.
Irán insiste de su lado en la «derrota» de Estados Unidos.
El discurso de Bessent llega casi seis meses después del inicio de una guerra contra Teherán que se ha estancado, con las conversaciones de paz paralizadas e Irán bloqueando la mayor parte del tráfico a través del crucial estrecho de Ormuz, crítico para el comercio de hidrocaburos.
«Vamos a exigir responsabilidades a todos, y esto es la asfixia económica de este régimen», enfatizó.
Añadió que los países que no se sumen a las sanciones estadounidenses «compartirán el aislamiento» de Irán, y señaló que el presidente Donald Trump está haciendo llamadas telefónicas a líderes mundiales para pedirles que detengan sus interacciones con Teherán.
Además, Washington pondrá fin al acceso al sistema del dólar estadounidense para quienes laven dinero iraní.
– Nadie está «por encima» –
El Departamento del Tesoro informó el lunes de que ha «adoptado determinaciones contra cinco sectores críticos -activos digitales, tecnología, oro, aviación y transporte marítimo- que el régimen iraní utiliza para tratar de apuntalar su economía en declive».
Ante la pregunta de si los bancos chinos que operan con Irán podrían ser objeto de sanciones, Bessent respondió que «nadie está por encima del alcance de las sanciones estadounidenses».























