La administración Trump realizó su primer vuelo de deportación a Haitídesde que terminó el Estatus de Protección Temporal (TPS) para cientos de miles de haitianos. El avión trasladó a 161 personas y aterrizó el jueves en Cap-Haïtien, en el norte del país, ante la inseguridad que mantiene prácticamente fuera de operación al principal aeropuerto de Puerto Príncipe.

El vuelo ocurre después de que la Corte Suprema de Estados Unidos permitiera al gobierno de Donald Trump avanzar con el fin del TPS para alrededor de 350,000 haitianos.

AP reveló que los pasajeros fueron recibidos por autoridades de la Oficina Nacional de Migración de Haití. Jean Négot Bonheur Delva, director general del organismo, explicó que entre los retornados había beneficiarios del TPS y personas que habían cumplido condenas de prisión.

“No es el Estado haitiano quien pide que los devuelvan”, dijo Delva, según AP. “Nuestra misión es acoger a los migrantes que regresan forzosamente”.

Haití recibe a deportados en medio de una crisis

La llegada ocurre mientras Haití enfrenta una grave crisis de seguridad. Las pandillas controlan alrededor del 70% de Puerto Príncipe y la violencia ha obligado a más de 1.5 millones de personas a abandonar sus hogares, de acuerdo con datos citados por AP y organismos de Naciones Unidas.

Por esa situación, el avión procedente de Estados Unidos no llegó a la capital. El gobierno estadounidense mantiene restricciones para vuelos comerciales hacia Puerto Príncipe debido a la violencia.

Algunos de los deportados planeaban trasladarse a otras regiones del país, aunque las autoridades reconocieron que varios caminos son peligrosos por el control territorial de las pandillas.

A su llegada, los funcionarios haitianos ofrecieron alimentos, bebidas y hasta $65 para ayudar con el traslado. Quienes no pudieran llegar a sus hogares serían alojados temporalmente en espacios considerados seguros.

“Simplemente me enviaron aquí”

Uno de los deportados, Jean Diane Louis, habló brevemente con AP. Dijo que salió de Haití cuando tenía 5 años, que su familia vive en Nueva York y que fue condenado a 19 años de prisión por un delito que asegura no haber cometido.

“Entonces vino el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y me llevó sin interrogarme. Simplemente me enviaron aquí”, afirmó.

Organizaciones de apoyo también cuestionaron la medida. El Grupo de Apoyo a Refugiados y Repatriados de Haití advirtió que el país no está preparado para recibir a quienes pierden la protección del TPS.

“Haití no está preparado para recibir a esta cantidad de migrantes que estaban en el programa TPS”, señaló el grupo en un comunicado citado por la agencia citada.