Un incendio forestal de rápido crecimiento que destruía viviendas el domingo en el noroeste de Reno, Nevada, fue provocado por actividad humana y sigue sin estar contenido, informaron las autoridades, al tiempo que alentaban a unas 90.000 personas a evacuar. Al menos seis personas resultaron heridas.
El incendio Hawk comenzó el sábado y creció rápidamente hasta alcanzar 53 kilómetros cuadrados (20 millas cuadradas), a medida que se extendía por el área de Peavine Peak del Bosque Nacional Humboldt–Toiyabe. Allí, estribaciones escarpadas están rodeadas de viviendas y negocios en Nevada, a un costado de la frontera estatal con California.
El incendio avanzó con una rapidez excepcional esa noche, pasando encima de camiones de bomberos y dificultando que los equipos de respuesta llegaran a los puntos críticos mientras los residentes intentaban huir, explicó Darin Balaam, jefe policial del condado de Washoe.
“Fue extremadamente confuso”, describió Balaam, al explicar cómo los vientos cambiantes enviaban las llamas en distintas direcciones.
Varias estructuras quedaron destruidas, indicaron las autoridades, y señalaron que entre los heridos hay tres civiles y tres socorristas. No ofrecieron más detalles sobre cómo se inició el incendio, sino que sólo señalaron que está bajo investigación.
Se ordenó evacuar a unos 42.000 residentes a medida que se expandía la zona de “váyase de inmediato”, que llegó hasta el borde de la Universidad de Nevada. Otras 45.000 personas estaban en la zona contigua de advertencia de evacuación. Las autoridades instaron a todos a irse y a estar preparados para permanecer fuera varios días, porque se prevé que los vientos cambiantes y en aumento hicieran que el incendio fuese aún más impredecible.























