Investigaciones recientes sugieren que la forma en que una persona duerme puede estar relacionada con su personalidad. Aunque hay evidencias limitadas, algunos expertos creen que ciertas posiciones pueden reflejar patrones de comportamiento.

Trabajos recogidos por medios generalistas como Infobae y Daily Mail, o especializados como Sleep Foundation y Harvard Health, señalan que dormir puede ofrecer pistas sobre el carácter y advertir posibles riesgos físicos, desde dolores crónicos hasta trastornos respiratorios.

Así que, observa cómo duermes, grábate si es posible, que cómo lo hagas dice mucho.

Beneficios y riesgos de cada postura

Dormir de lado. Promueve una mejor respiración y digestión. Ideal para la mayoría de los adultos. Se asocia a sensibilidad y búsqueda de protección.

Dormir boca arriba. Alinea la columna; sin embargo, no es recomendable para quienes padecen apnea del sueño. Se vincula a sociabilidad, pero también a ansiedad y menor autoconfianza.

Dormir boca abajo. La postura menos recomendada, puede provocar dolores cervicales y dificultar un descanso reparador. Suele relacionarse con apertura y autoconfianza.

Posición fetal. Implica dormir de lado con las piernas y brazos doblados hacia el pecho. Es la posición fetal más común, adoptada por más del 40% de las personas.

Posición de tronco. Consiste en dormir de lado, con piernas y brazos estirados y el cuerpo recto. Se relaciona con personas sociables y confiadas. Permite mantener la columna alineada y puede ser cómoda para quienes no sufren problemas articulares, recoge Infobae.

Posición del soñador. Es una variante lateral en la que los brazos se extienden hacia adelante, como alcanzando algo. Habla de personalidades abiertas, aunque a veces indecisas o cautas. Según el experto en Psychology Today, quienes duermen así pueden mostrar disposición al diálogo, pero también tendencia a la duda.

Posición de soldado. Consiste en dormir boca arriba, con los brazos estirados a los costados del cuerpo. Se asocia a personas reservadas. Esta postura ayuda a mantener la espalda recta; sin embargo, puede favorecer los ronquidos y la apnea del sueño.

Posición estrella de mar. Es una postura boca arriba, con los brazos cerca de la cabeza y las piernas extendidas. Suele relacionarse con personas abiertas y dispuestas a escuchar. Aumenta la probabilidad de ronquidos y molestias en hombros.

Posición libre (freefall). Implica dormir boca abajo, con las manos en o alrededor de la almohada y la cabeza girada a un lado. Se vincula a personas sociables y extrovertidas, aunque con sensibilidad a la crítica. Cuidado: puede provocar molestias cervicales y lumbares.

Total, existen tantas posiciones como personalidades; lo importante es saber cómo estamos durmiendo y qué implica.

Consejos para mejorar la calidad del sueño

Es fundamental adaptar la postura al dormir según las necesidades de cada individuo.

Recomendaciones de expertos:

  • Priorizar la comodidad y calidad del colchón y almohada.
  • Consultar a un médico ante dolores persistentes o problemas respiratorios.
  • Adaptar la posición si se experimentan dificultades durante el sueño para garantizar un descanso reparador.

La elección de la postura al dormir es un aspecto crítico para la salud integral, reflejando no solo características de personalidad, sino también advertencias sobre la salud física.

Cómo identificar tu postura al dormir

Para identificar tu postura de sueño, observa tu posición habitual al dormir durante varias noches.

Pídele a alguien que te grabe o fotografíe de forma discreta mientras duermes, o nota cómo te despiertas por la mañana, ya que muchas personas mantienen la misma postura la mayor parte de la noche.