La Corte Suprema de Estados Unidos falló el martes a favor del gobierno del presidente Donald Trump en una demanda sobre restricciones a la libertad de expresión de los jueces de inmigración que afectaba los derechos de los trabajadores federales.
Los magistrados revocaron un fallo de un tribunal inferior que había permitido que el caso siguiera adelante y que planteó dudas sobre si un sistema de quejas para empleados federales sigue funcionando como se pretendía después de que el presidente republicano despidiera a algunos de sus principales funcionarios.
Los jueces de inmigración son empleados federales, a diferencia de los que trabajan en tribunales federales. Quieren demandar por una política que restringe sus discursos públicos, la cual comenzó en el primer mandato de Trump y continuó bajo el gobierno de su sucesor Joe Biden. Los jueces sostienen que se trata de un asunto de libertad de expresión que corresponde a un tribunal federal.
El gobierno de Trump discrepó y afirmó que los jueces deben llevar su disputa al sistema de quejas para empleados federales supervisado por la Junta de Protección del Sistema de Méritos.
























