La administración de Donald Trump realizó una excepción parcial en su política migratoria y permitió que médicos extranjeros con solicitudes pendientes de residencia o visa puedan retomar la revisión de sus casos.
La medida beneficia a profesionales de salud que trabajan en zonas rurales y desatendidas de Estados Unidos, aunque miles de inmigrantes de otros sectores continúan atrapados en un limbo migratorio sin autorización laboral ni certeza sobre su futuro.
El caso del neumólogo libio Faysal Alghoula refleja el alcance y las dudas que rodean la nueva decisión.
El especialista, que atiende a cerca de mil pacientes en comunidades rurales de Indiana, Illinois y Kentucky, necesitaba renovar su tarjeta de residencia para seguir ejerciendo en hospitales y unidades de cuidados intensivos.
Sin embargo, no logró avanzar en el trámite desde que el gobierno estadounidense suspendió la revisión de solicitudes procedentes de países considerados de alto riesgo.
Durante meses, organizaciones médicas y abogados de inmigración solicitaron al gobierno una excepción para los profesionales de salud, argumentando que Estados Unidos enfrenta una fuerte escasez de médicos, especialmente en regiones alejadas de los grandes centros urbanos.
Según la Biblioteca Nacional de Medicina, los médicos formados en el extranjero trabajan de manera desproporcionada en comunidades rurales y sectores con limitado acceso a especialistas.
“La espera para que venga el neumólogo es de entre cuatro y cinco meses”, declaró Alghoula al describir la situación que enfrentan sus pacientes.
Aunque la administración permitió nuevamente que médicos con solicitudes pendientes soliciten revisión de sus expedientes, abogados migratorios advierten que la medida no garantiza aprobaciones automáticas ni plazos rápidos.
El cambio únicamente habilita que los casos vuelvan a ser evaluados por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS).
La incertidumbre persiste incluso entre quienes quedaron incluidos en la excepción.
Alghoula confesó que teme acudir a su entrevista migratoria debido a reportes sobre inmigrantes detenidos durante procesos de renovación de documentos.
“Todavía tengo miedo de ir a mi entrevista”, afirmó el médico, quien reside en Estados Unidos desde 2016.
La preocupación aumentó después de que las autoridades cancelaran sin explicación una entrevista programada para junio relacionada con su solicitud de residencia.
El médico aseguró que desconoce las consecuencias de esa decisión para su permanencia en el país.
Suspensión continúa afectando a investigadores, científicos, emprendedores y profesionales
Mientras tanto, la suspensión continúa afectando a investigadores, científicos, emprendedores y profesionales procedentes de 39 países, entre ellos Irán, Afganistán y Venezuela.
Muchos de ellos no pueden trabajar legalmente, obtener seguro médico ni acceder a licencias de conducir mientras esperan una resolución migratoria.
La política restrictiva se endureció después de que un ciudadano afgano disparara contra dos integrantes de la Guardia Nacional estadounidense.
La administración sostuvo que el hecho evidenció fallas en los procesos de verificación migratoria y justificó nuevas restricciones bajo criterios de seguridad nacional.
El abogado de inmigración Greg Siskind cuestionó el alcance de las medidas y aseguró que el gobierno busca desalentar la permanencia de extranjeros con situación legal regular. “Hay muchas prohibiciones y suspensiones en marcha”, afirmó.
Las restricciones también alcanzaron a profesionales de investigación científica y tecnológica. El iraní Kaveh Javanshirjavid, quien llegó hace siete años para realizar estudios doctorales en agricultura, permanece sin autorización laboral y depende económicamente de la beca universitaria de su esposa.
Departamento de Seguridad Nacional evitó pronunciarse sobre casos individuales
En paralelo, la doctora iraní Zahra Shokri Varniab enfrentó el rechazo definitivo de su solicitud de residencia después de presentar una demanda federal para exigir respuesta a su caso. La investigadora de radiología sospecha que la negativa constituyó una represalia por acudir a la justicia.
El Departamento de Seguridad Nacional evitó pronunciarse sobre casos individuales, aunque señaló mediante un correo electrónico que busca reforzar la evaluación de solicitudes migratorias tras detectar presuntas deficiencias en administraciones anteriores.
La excepción otorgada a los médicos alivió parcialmente la presión sobre hospitales rurales y organizaciones médicas, pero la situación de miles de inmigrantes sigue marcada por la incertidumbre, las restricciones laborales y el temor a quedar fuera del país mientras la política migratoria estadounidense continúa endureciéndose.
























