Maestros, familias de algunas de las más de 130.000 personas desaparecidas en México, defensores de los animales y otros movimientos sociales están aprovechando la celebración de la Copa Mundial de la FIFA que se inaugura la próxima semana para visibilizar sus reivindicaciones y presionar con marchas y manifestaciones a las autoridades a fin de que escuchen sus exigencias.
Miembros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, un sindicato de maestros, han paralizado esta semana muchas vialidades importantes de Ciudad de México pidiendo mejores condiciones laborales.
Los manifestantes derribaron figuras de futbolistas colocadas con motivo del Mundial, irrumpieron en un edificio gubernamental y el viernes jugaron un partido de fútbol en una de las principales avenidas de la ciudad provocando un caos de tráfico justo cuando ya empiezan a llegar visitantes con motivo de la cita deportiva que comenzará el 11 de junio.
“La proximidad del Mundial mete mucha presión al gobierno”, dijo Abel Escalante, un psicólogo especializado en educación especial de 52 años que viajó desde el estado sureño de Chiapas para manifestarse y que el viernes bloqueaba un calle en torno al emblemático monumento conocido como el Ángel de la Independencia.
























