El Departamento de Estado de Estados Unidos ha ordenado que algunos diplomáticos y las familias de empleados del gobierno abandonen Arabia Saudí luego de una serie de ataques en el país por parte de rebeldes hutíes de Yemen, y ante el aumento de los temores de una escalada de las hostilidades.
La dependencia informó que ordenó el miércoles la salida del personal no esencial de la embajada de Estados Unidos en Riad y de sus consulados satélite. La embajada había quedado gravemente dañada al inicio de la guerra con Irán y había estado operando durante meses con apenas personal mínimo, aunque algunos diplomáticos habían regresado en los últimos meses.
En una nueva alerta de viaje, el departamento señaló que “los hutíes respaldados por Irán han participado en hostilidades contra Arabia Saudí, incluidos ataques contra aeropuertos civiles y otra infraestructura crítica, lo que ha provocado víctimas civiles y graves interrupciones de los viajes. Las hostilidades tienen el potencial de escalar rápidamente más allá de esa zona inmediata”.
Pero, más temprano el miércoles, aeronaves de un número limitado de aerolíneas saudíes despegaron y aterrizaron en el aeropuerto, dos días después de que las autoridades saudíes de aviación notificaran a las aerolíneas que podían reanudar las operaciones con autorización previa.
Aun así, grandes compañías como Lufthansa y Air France han cancelado vuelos a Riad hasta mediados de noviembre. Aerolíneas saudíes, entre ellas Saudia y FlyNas, estuvieron entre las que operaron vuelos el miércoles.
























