Rusia atacó Kiev y otras ciudades ucranianas con misiles balísticos, drones y bombas guiadas el domingo, matando al menos a seis personas e hiriendo a decenas, informaron las autoridades, lo que volvió a poner de relieve la escasez de sistemas de defensa antiaérea Patriot de fabricación estadounidense en Ucrania.
En las últimas semanas, Moscú ha intensificado su uso de misiles balísticos cuando busca frenar los ataques ucranianos contra instalaciones petroleras en lo profundo de Rusia que han causado una escasez crítica de combustible que afecta tanto al ejército como a la población civil.
El presidente estadounidense Donald Trump ha dicho que está dispuesto a conceder a Ucrania licencias para producir Patriots, el medio más eficaz para interceptar misiles balísticos rusos, lo que podría reforzar las defensas de Kiev. Sin embargo, los detalles y el calendario siguen sin estar claros, y la producción completa podría tardar años.
El último ataque contra Kiev comenzó alrededor de la 1:30 de la madrugada y se prolongó durante varias horas, con explosiones que resonaron por toda la ciudad.























