El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, lanzó este jueves duras advertencias contra Irán, se comprometió a imponer un bloqueo económico sin precedentes y señaló que se anunciarán medidas adicionales durante la próxima semana.

Bessent habló de un paquete de acciones que, según dijo, podríaimponer a Teherán un aislamiento económico «como nunca ha visto el mundo». En una entrevista con el canal conservador ‘Newsmax’, explicó que las medidas previstas combinarán presión financiera y un mayor cerco sobre los puertos iraníes, y apuntó que el bloqueo que se mantiene en el estrecho de Ormuz «impedirá que entre o salga nada de los puertos iraníes».

Añadió que el conflicto ligado a Irán ha provocado «un aumento temporal de los precios de la energía», y expresó su confianza en que las cotizaciones retrocederán de nuevo una vez superada la fase actual.

El secretario del Tesoro pidió estar atentos a nuevos anuncios la próxima semana y explicó que Washington apuesta por combinar las herramientas de presión financiera con medidas destinadas a aislar los puertos iraníes.

Este tono más duro contrasta con lo que el propio Bessent declaró el 4 de agosto, cuando se mostró optimista ante la cadena ‘CNBC’ sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo con Teherán que permitiera reabrir el estrecho de Ormuz en pocos días, lo que entonces impulsó al alza los índices de Wall Street y llevó a la baja el precio del petróleo.

Con anterioridad, la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro estadounidense había sancionado a personas, casas de cambio y sociedades comerciales en varios países, acusándolas de ayudar al banco iraní Bank Shahr a transferir en secreto cientos de millones de dólares.

El Departamento del Tesoro señaló que el paquete constituye la octava medida de este tipo en 2026, dirigida contra lo que Washington describe como una red bancaria paralela o un «sistema bancario en la sombra» vinculada a Irán.

El presidente Donald Trump ya había insinuado un giro de su Administración hacia un cerco económico más estricto sobre Teherán, y declaró al medio digital ‘Axios’ que Washington maneja el expediente «con calma y sin hacer ruido», mientras que las negociaciones con Irán siguen siendo parciales y Estados Unidos observa una economía iraní marcada por una elevada inflación y una escasez de recursos financieros.

Trump afirmó que Estados Unidos controla por completo el estrecho de Ormuz, y aseguró que Irán, según su evaluación, «ya no es capaz de hacer frente a las acciones estadounidenses».

En la misma línea, el embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, afirmó que los responsables iraníes temen más a Bessent que al ministro de Defensa, Pete Hegseth, y señaló en una entrevista con ‘Fox News’ que, cuando los negociadores iraníes se sientan frente a sus homólogos estadounidenses, concentran la discusión en las cuestiones financieras y económicas. Según Waltz, Irán puede soportar los bombardeos militares, pero no puede asumir el agotamiento continuo de los recursos del país.