Un grupo de familiares de presos políticos en Venezuela permanece este lunes a las afueras de la Embajada de Estados Unidos en Caracas a la espera de ser atendidos por el encargado de negocios de ese país, John Barrett, a quien planean pedir que interceda por la liberación de los que siguen detenidos.
Los parientes, que se instalaron cerca de la legación diplomática desde el domingo, denuncian que aún son cientos los presos políticos en el país, cuando se cumplen cinco meses del anuncio del Gobierno de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, sobre la liberación de un «número importante» de personas.
Según la ONG Foro Penal, que lidera la defensa de los presos políticos, más de 400 de estas personas permanecen detenidas, entre ellas 39 con doble nacionalidad o extranjeros.
A su juicio, la mandataria encargada y su hermano, el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, anuncian excarcelaciones «con la finalidad de que la comunidad internacional crea que ya todos los presos políticos han sido liberados».
«No tienen consideración, juegan con nuestras ansias de libertad», dijo la mujer, quien aseguró que pasaron la noche con un «frío terrible» en una parada de autobuses cercana a la embajada, ubicada en una zona montañosa de Caracas.
























