El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) optó por dar marcha atrás a su programa de capacitación acelerada impartido a nuevos agentes reclutados con el objetivo de enviarlos lo más pronto posible a detener a inmigrantes carentes de estatus legal.
Con el objetivo de fortalecer la campaña de deportaciones masivas ordenadas por el presidente Donald Trump, se había implementado un entrenamiento exprés dirigido al personal de nuevo ingreso en la agencia federal.
Sin embargo, en un informe publicado por el sitio web Politico, donde cita a un par de funcionarios ligados a la administración Trump bajo condición de mantener su identidad bajo resguardo, se indica que ICE renunció a la capacitación acelerada de su personal debido a los problemas que surgieron al iniciar el año en Minneapolis, cuando la inexperiencia de un par de agentes causó la muerte de dos ciudadanos estadounidenses mientras protestaban en contra de los operativos para detener a extranjeros considerados peligrosos para la seguridad del país.
Gracias a los fondos provenientes del paquete legislativo impulsado por el presidente Trump en 2025, se logró contratar a más personal para incorporarlo a la estrategia de detener a inmigrantes con antecedentes policiacos para enviarlos lo más pronto posible a sus naciones de origen.
Sin embargo, comenzaron a surgir denuncias ligadas al uso de fuerza excesiva en los operativos de ICE y, ante la falta de respuesta del gobierno federal, se produjeron varios mítines que se salieron de control.
Presuntamente, el principal problema de esto se debía a la capacitación básica que recibían los nuevos agentes de Ice, la cual se redujo a sólo 72 días.
























