Irán amenazó este viernes con lanzar una «ofensiva total» en momentos en que Estados Unidos bombardeó ese país por séptima noche consecutiva, lo que supone la mayor escalada desde que los dos enemigos volvieron a la guerra abierta en Oriente Medio.
El Mando Central de Estados Unidos señaló el viernes en un mensaje que la nueva oleada de ataques comenzó a las 19H00 GMT. Esos ataques tienen como objetivo «seguir degradando las capacidades militares iraníes» por orden del presidente Donald Trump, precisó el ejército en X.
Según la agencia IRNA, cinco explosiones se escucharon el sábado por la mañana en Yazd, centro de Irán. Mientras que la agencia de noticias Mehr informó sobre «explosiones en varias provincias del sur» del país.
Las autoridades iraníes también informaron de bombardeos estadounidenses contra puentes, un aeropuerto y una estación de tren. Además, reportó daños en infraestructuras energéticas en el sur del país e instaron a la población a reducir el consumo eléctrico.
Washington no confirmó esa información.
El presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó durante la semana con atacar los puentes y las centrales eléctricas del país si los iraníes no volvían a la mesa de negociaciones.
«Irán ya no se limitará a responder, y ninguna frontera estará a salvo», declaró Rezai, citado por la agencia de noticias Irib.
Los Guardianes de la Revolución advirtieron que los ataques «continuarán hasta la vuelta a la calma en la costa sur y el estrecho de Ormuz».
«El estrecho de Ormuz se está convirtiendo en una trampa para los dos beligerantes. La lógica de la escalada se les escapa cada vez más», dijo David Khalfa, especialista en Oriente Medio de la Fundación Jean Jaurès.
En Kuwait, una central eléctrica y una planta de desalinización de agua fueron alcanzadas por un ataque iraní, según el emirato.
Las autoridades kuwaitíes llamaron a los usuarios «a racionalizar su consumo de electricidad durante esta fase excepcional» en un país donde las temperaturas alcanzan los 48 °C.
Las fuerzas armadas de Jordania, Baréin y Catar, todos ellos aliados cercanos de Estados Unidos, también anunciaron que se enfrentaron el viernes al amanecer a ataques aéreos.
Los Guardianes de la Revolución afirmaron haber tenido como objetivo la base estadounidense de Al Udeid, ubicada en Catar, asegurando haber destruido sistemas de radar y aviones militares para «castigar al agresor».
Los bombardeos llevados a cabo desde entonces no tienen precedentes desde el alto el fuego de abril y socavan los esfuerzos diplomáticos para poner fin a la guerra.
La guerra en Oriente Medio, desatada el 28 de febrero por bombardeos israeloestadounidenses contra Irán, ha causado miles de muertos, principalmente en Irán y en Líbano, donde se enfrentan Israel y el movimiento proiraní Hezbolá.
























