El primer vuelo con migrantes de terceros países llegó a Jamaica procedente de Estados Unidos, en el inicio de un criticado acuerdo bilateral que utiliza a la nación caribeña como centro de tránsito temporal para deportados.
Estos acuerdos, cuya legalidad será debatida por la Corte Suprema, se han vuelto cada vez más comunes durante la presidencia de Donald Trump, en la cual se han enviado migrantes a Liberia, Esuatini, Paraguay y otros destinos.
Los 22 migrantes —todos adultos, incluidas siete mujeres— fueron procesados rápidamente a su llegada al Aeropuerto Internacional Norman Manley de Kingston y trasladados en autobús —con escolta policial— a un lugar no revelado.
No se permitió el acceso a los medios de comunicación. Las autoridades jamaicanas afirman que están siguiendo los procedimientos diseñados para garantizar la implementación del acuerdo de manera “segura, ordenada y legal”.
La llegada del vuelo marca el inicio operativo de un memorando de entendimiento (MOU, por sus siglas en inglés) bilateral firmado en junio de este año. En virtud del acuerdo, los migrantes no jamaicanos serán trasladados por vía aérea a la nación caribeña antes de ser enviados a sus países de origen u otros destinos.
Aunque los manifiestos oficiales de pasajeros y los horarios exactos de llegada se mantuvieron bajo estricta reserva, fuentes locales indicaron que el primer grupo estuvo compuesto en gran medida por ciudadanos sudamericanos. El gobierno jamaicano ya había confirmado que el programa limitará estrictamente las llegadas a “un máximo de 25 personas cada dos semanas”.
Tanto el Ministerio de Seguridad Nacional y Paz como el Ministerio de Relaciones Exteriores y Comercio Exterior intentaron tranquilizar nuevamente a la población el martes sobre los parámetros del acuerdo.






















