La Reserva Federal mantuvo el miércoles sin cambios su tasa de interés clave en torno al 3,9%, pese a la inflación elevada, y su presidente Kevin Warsh sugirió que sus políticas ya muestran señales de tener un impacto.
“La inflación sigue elevada”, señaló el banco central estadounidense en un comunicado difundido tras su reunión de política monetaria de dos días. Indicó que abstenerse de un aumento permitirá “la acumulación de más información” que ayudará a determinar qué política debe seguir la Fed “para garantizar un retorno oportuno de la inflación” a su meta del 2%
La Fed, encabezada por Warsh, elevó el mes pasado su tasa de referencia por primera vez en tres años, desafiando las exigencias del presidente Donald Trump de recortar las tasas, en un esfuerzo por devolver la inflación al 2% de una manera “más oportuna”. El Congreso encargó a la institución combatir la inflación, y lo hace elevando las tasas para desacelerar el endeudamiento y el gasto y enfriar los aumentos de precios.
Michael Reynolds, vicepresidente de estrategias de inversión de Glenmede, una empresa de gestion patrimonial, señaló que la declaración indica que el banco central probablemente aumentará su tasa clave en u cuarto de punto en su próxima reunión el 8 y 9 de diciembre. Los inversionistas de Wall Street consideran que la posibilidad de un incremento es de cerca de 85%, según CME Fedwatch.
“Es probable que se requiera un incremento más de la Fed para hacer que las tasas de interés entren en un territorio restrictivo” donde puedan desacelerar la inflación, afirmó.
La decisión de la Fed llega apenas seis días antes de una elección de medio término que se ha centrado en gran medida en las preocupaciones sobre el costo de vida y la asequibilidad. Los consumidores, por lo general, se han mostrado más negativos respecto de una economía lastrada por gasolina, comestibles y ropa más caros, entre otros artículos. Warsh negó que la elección haya influido en que la Fed mantuviera las tasas sin cambios.
























