Los equipos de rescate con perros de búsqueda peinaron el martes el lodo, las rocas y los escombros en Nepal y China en busca de las miles de personas que siguen desaparecidas después de que unas inundaciones catastróficas arrasaran comunidades en todo el Himalaya y causaran más de 1 .000 muertos.

La agencia de desastres de Nepal indicó el martes que, por el momento, en el país se han contabilizado 987 fallecidos y 3.916 desaparecidos, de los cuales 583 son extranjeros. Las autoridades chinas, en su última actualización el domingo, reportaron 16 decesos y 546 desaparecidos, incluidos 261 foráneos.

La magnitud del desastre de la semana pasada obstaculizaba los esfuerzos de rescate en ambas regiones, con deslizamientos de tierra, carreteras destruidas y daños generalizados que dejaron zonas remotas aisladas. Los equipos enfrentaban condiciones complicadas mientras buscaban en terrenos inestables y montones de escombros, lo que hacía temer que el número de víctimas mortales pudiera aumentar a medida que los rescatistas lleguen a comunidades aisladas.