Las autoridades electorales de Perú realizaban el domingo el conteo de votos de la segunda vuelta presidencial entre la conservadora Keiko Fujimori y el progresista Roberto Sánchez que, según anticiparon, podría demorar varios días.

Luego de que los centros de votación cerraran en todo el país, Miguel Torres, el candidato a la segunda vicepresidencia por Fuerza Popular, el partido de Fujimori, dijo a periodistas que ahora “empieza la función más importante: la lucha y la defensa del voto”. Fujimori no ha hecho declaraciones a la prensa.

Roberto Sánchez, que compite por Juntos por el Perú, visitó en la cárcel al sentenciado expresidente Pedro Castillo (2021-2022) y a su salida dijo a la prensa que existe una subrepresentación de quienes votan por él que “se va a notar ahora en el conteo que recién empezará de manera oficial”.

El alza de la delincuencia se mantiene como la mayor inquietud de los peruanos en estos comicios, incluso por encima de la inestabilidad política que ha provocado el desfile de ocho presidentes en la última década.

En su cuarto intento por conquistar la presidencia, Fujimori ha prometido un gobierno de mano firme para acabar con la creciente criminalidad.