Un aumento sin precedentes en los cruces fronterizos durante la última década transformó a Estados Unidos: llegaron millones de personas de más de 150 países, lo que llevó a la población migrante del país a sus niveles más altos en la historia reciente.

Los datos obtenidos por la agencia de noticias The Associated Press revelan quiénes son estos migrantes, adónde se dirigieron y qué sucedió después de cruzar la frontera.

Algunos se trasladaron a sitios que por años han sido un imán para los inmigrantes —Nueva York, Miami—, pero, cada vez más, otros encontraron su hogar en lugares más pequeños con comunidades de inmigrantes menos establecidas. Se transformaron cuadras, barrios y ciudades enteras en lugares como Elkhart, Indiana; Knoxville, Tennessee; y Dodge City, Kansas.

Y aunque la gran mayoría de los migrantes solía provenir de México, este aumento trajo consigo personas de una cantidad y diversidad sorprendentes de países, como India, Ecuador, Ghana.

Tras una solicitud bajo la Ley de Libertad de Información, la agencia AP obtuvo registros federales sobre los destinos que tomaron los inmigrantes —4.5 millones de personas— liberados en Estados Unidos tras cruzar la frontera con México —tanto de manera regular como irregular— entre octubre de 2018 y julio de 2025.

Los migrantes deben proporcionar a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) una dirección en Estados Unidos. La agencia obtuvo sus códigos postales de destino, ciudadanía por país, edades, géneros, y las fechas y regiones fronterizas donde se encontraron con las autoridades.

Probablemente algunos nunca llegaron a las direcciones que dieron. Las autoridades carecían de recursos para verificarlo, aunque los migrantes deben declarar la verdad para poder tramitar sus casos ante los tribunales y obtener permisos de trabajo. Algunos se han mudado a otras partes de Estados Unidos o han salido del país, ya sea de manera voluntaria o involuntaria. Pero muchos se han quedado donde estaban.

Los datos sobre sus destinos iniciales tras cruzar la frontera sur ofrecen una visión tanto general como inusualmente detallada de cómo se está desarrollando hoy en día la oleada migratoria —que alcanzó su punto máximo durante la Administración Biden y fue una de las principales razones por las que los votantes volvieron a llevar a su predecesor, Donald Trump, a la Casa Blanca—.

Estas son algunas conclusiones clave de los datos.

Philadelfia, Cincinnati y otras ciudades atrajeron a migrantes de varios continentes

La Patrulla Fronteriza interactuó con migrantes de 174 países en un solo año, lo que supone un cambio radical respecto a períodos anteriores, cuando casi todos eran mexicanos y centroamericanos. El crecimiento de redes sociales y las nuevas rutas migratorias fue clave para atraer a personas de todo el mundo. Cincinnati, por ejemplo, recibió un gran número de llegadas procedentes de África Occidental, Uzbekistán y la India.

Algunas ciudades —aquellas que durante generaciones han tenido comunidades internacionales sólidas— se diversificaron aún más por la variedad de países de donde llegaban las personas.

El distrito de Queens, en la ciudad de Nueva York, registró al menos 25 nacionalidades con un número significativo de llegadas, entre ellas cinco países que enviaron cada uno más de 7,000 personas: Ecuador, China, Colombia, Venezuela e India.

Philadelfia tuvo 11 nacionalidades con al menos 1,000 nuevas llegadas, encabezadas por Brasil, Haití y la República Dominicana, pero también incluyendo a Rusia y Venezuela. El área metropolitana de la ciudad también recibió a más de 1,000 migrantes de Georgia, país de Europa del Este.

Florida se mantuvo en el primer lugar, pero muchas personas buscaron otros destinos

Si bien Florida fue el estado más popular en general, los inmigrantes latinoamericanos buscaron cada vez más en otros lugares perspectivas laborales más prometedoras y una mejor calidad de vida. Muchos se dirigieron a sitios con comunidades pequeñas pero establecidas de inmigrantes de sus países de origen.

En el caso de los cubanos, nueve de los diez códigos postales de destino más comunes se encontraban en Florida, pero los habitantes de esta nación caribeña también acudieron en masa a Louisville, Kentucky; Grand Island, Nebraska; y Odessa, Texas. Los colombianos se dirigieron a Aurora, un suburbio de Denver. Paterson, Nueva Jersey, fue la opción preferida entre los peruanos. Algunos venezolanos se dirigieron a los suburbios en expansión al sur de Salt Lake City; otros, a zonas específicas de Atlanta, Chicago y Denver.

Llegaron más mujeres y niños que hombres

Casi seis de cada diez migrantes liberados en la frontera eran mujeres y niños, un cambio drástico respecto a hace unos años, cuando se trataban de predominantemente hombres.

El cambio es visible en muchos lugares y entre personas de distintas nacionalidades, pero hay algunos casos que se destacan. Tulsa, Oklahoma, atrajo a mujeres y niños mexicanos. Las mujeres y los niños ecuatorianos se dirigieron a Spring Valley, Nueva York, mientras que las guatemaltecas se sintieron atraídas por Chattanooga, Tennessee.

Los que llegaron de China se dirigieron principalmente a dos lugares

Los migrantes chinos, que cruzaban por cientos cada noche a través de la frontera montañosa de California con México, se concentraron en gran medida en dos lugares: la ciudad de Nueva York, especialmente los distritos de Queens y Brooklyn, y un grupo de vecindarios en el área de Los Ángeles.

Trump se centró en algunos focos de migrantes y pasó por alto otros

Las detenciones de inmigrantes han afectado a algunas zonas que se encontraban entre los destinos más populares para los migrantes en los últimos años, incluyendo Miami y Nueva York. Otras que experimentaron una gran afluencia de migrantes han recibido menos atención por parte de las autoridades, entre ellas Silicon Valley en California; Madison, Wisconsin; y Stamford, Connecticut.