Los legisladores israelíes aprobaron un proyecto de ley el lunes para crear un tribunal especial que juzgaría y tendría autoridad para sentenciar a muerte a palestinos declarados culpables de participar en el ataque encabezado por Hamás en 2023, el cual desencadenó la guerra en Gaza.
La medida fue aprobada por 93 votos a favor y 0 en contra en la Knéset —el Parlamento— de 120 escaños, lo que refleja un amplio respaldo a castigar a quienes sean considerados responsables del que fue el ataque más mortífero en la historia de Israel. Los 27 legisladores restantes no acudieron o se abstuvieron de votar.
Grupos defensores de los derechos humanos han criticado la medida, al señalar que hace que la pena de muerte sea muy fácil de imponer y, al mismo tiempo, elimina procedimientos que protegen el derecho a un juicio justo. Los acusados pueden apelar sus condenas, pero las apelaciones deben ser examinadas por un tribunal de apelaciones separado y especial, en lugar de los tribunales de apelación ordinarios.
Debido a que el proyecto de ley faculta a un panel de jueces a imponer la pena capital por mayoría de votos —y exige que los juicios se realicen en un tribunal de Jerusalén y sean transmitidos en vivo—, ha suscitado comparaciones con el juicio de 1962 contra el criminal de guerra nazi Adolf Eichmann, que fue transmitido en directo por televisión.
























