La Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH) instó el lunes a México a tomar una serie de acciones para hacer frente a lo que catalogó como una “grave” y “generalizada” crisis de desaparecidos que se ha exacerbado por la violencia, la complicidad de algunas autoridades con el crimen organizado y la “impunidad estructural”.
El informe de la CIDH se difundió a un mes de la controversia que surgió tras el reporte del Comité de la ONU contra la Desaparición Forzada (CED por sus siglas en inglés) que solicitó remitir urgentemente la situación de México a la Asamblea General para que considere medidas para erradicar las desapariciones forzadas, lo que fue rechazado por el gobierno de Claudia Sheinbaum.
La crisis que padece México bien la conoce la activista Conchita Belmontes, quien hace tres días recibió la notificación de que el cuerpo de su hijo, al que buscó por casi diez años, estuvo todo ese tiempo en el servicio forense del estado occidental de Jalisco, pero tardaron casi una década en identificarlo.
dijo a The Associated Press entre llantos que el reporte de la fiscalía estatal sobre el hallazgo de los restos de su hijo Juan Antonio le generó “mucho coraje e impotencia” porque “todo este tiempo tuvieron el cuerpo de mi hijo, pero nunca me lo dijeron y me hicieron pasar todos estos años de dolor y sufrimiento”.
El caso Juan Antonio Olmeda Belmontes, quien desapareció en junio de 2016 en Jalisco, se suma a los más de 70.000 cuerpos que según la CED permanecen en las morgues sin identificar, lo que ha profundizado la crisis que enfrenta México, que acumula casi 134.000 desaparecidos.
























