La cistitis es la inflamación de la vejiga urinaria, que en la mayoría de los casos se debe a una infección bacteriana (habitualmente por Escherichia coli), y suele manifestarse con urgencia para orinar, dolor o ardor al hacerlo y molestias en la parte baja del abdomen.
Se estima que alrededor de la mitad de las mujeres (entre el 37% y el 50%) sufrirá al menos un episodio de cistitis a lo largo de su vida; la mayor incidencia se observa entre los 18 y 39 años, sobre todo en mujeres premenopáusicas.
A este respecto, la dra. Carmen González Enguita, presidenta de la Asociación Española de Urología, entrevistada por EFE Salud, compartió recomendaciones fundamentales para evitar la cistitis bacteriana, como la importancia de vaciar completamente la vejiga al orinar y acudir al baño con frecuencia. Estas prácticas pueden minimizar la formación de infecciones urinarias.
Las características anatómicas de las mujeres, como la cercanía entre el recto, la vagina y la uretra, favorecen la proliferación de bacterias, lo que aumenta el riesgo. Además, factores como el bajo consumo de líquidos agravan la situación, contribuyendo a la cistitis.
Factores de riesgo que potencian la infección
Las relaciones sexuales y los cambios hormonales durante la menopausia son identificados como elementos que incrementan la susceptibilidad a la cistitis.
También se mencionan otras condiciones, como la humedad y el uso prolongado de trajes de baño mojados.
La uróloga enfatiza que el tratamiento no debe limitarse a antibióticos y vacunas, sino que debe incluir una evaluación integral de los hábitos de vida. Se recomiendan suplementos como arándano rojo y probióticos para ayudar en la prevención, junto con pautas de micción adecuadas.
La doctora explica que ante este tipo de infección, sobre todo si se repite, es necesario hacer un cultivo de orina para conocer si es la Escherichia coli la bacteria que la está causando o es otra, recoge EFE.
Vacunas contra la cistitis
“Las vacunas contra la cistitis no son un tratamiento”, precisa González Enguita. “La vacuna es un fármaco para prevenir” las infecciones de orina, recalca.
Sin embargo, estas vacunas preventivas no valen para todos los casos, solo en aquellas personas que cumplen los criterios de las cistitis recurrentes.
“Y también cuando han tenido muchos tratamientos antibióticos”, agrega.
Según la uróloga, “la vacuna para la cistitis se indica cuando se cumplen los criterios en línea de repetición y cuando hay un episodio que permite coger una muestra de orina” que determine el tipo de bacteria que tiene en ese momento y a raíz de eso generar la vacuna.
“Las comparo con la vacuna de la gripe, todos los años nos tenemos que vacunar porque los serotipos del virus son diferentes”; con la vacuna de la cistitis ocurre algo similar, explicó.
Dieta y nutrición en la prevención de la cistitis
La dieta y la nutrición juegan un papel importante en la prevención de la cistitis, sobre todo al reducir el riesgo de infecciones urinarias y al mejorar la salud del tracto urinario e intestinal.
Hidratación y flujo urinario
Beber suficiente agua ayuda a “lavar” el tracto urinario, diluyendo la orina y favoreciendo la eliminación de bacterias que podrían instalarse en la vejiga. En general, se recomienda un consumo de al menos unos 1,5–2 litros de líquidos al día, salvo contraindicación médica.
Alimentos protectores
- Consumir frutas y verduras frescas, especialmente ricas en vitaminas y antioxidantes (cítricos, frutos rojos, kiwi, brócoli, espinacas) ayuda a reforzar las defensas y la mucosa urológica.
- Las legumbres, cereales integrales y alimentos ricos en fibra favorecen la digestión y reducen el estreñimiento, lo que disminuye la población de bacterias intestinales que pueden migrar hacia la uretra.
- Alimentos con probióticos naturales (yogur sin azúcar, kéfir, chucrut) pueden ayudar a mantener una flora intestinal y vaginal más equilibrada, reduciendo el crecimiento de cepas de E. coli que suelen causar cistitis.
Alimentos y bebidas a moderar
Algunas comidas y bebidas pueden irritar la vejiga o favorecer el crecimiento bacteriano, por lo que se recomienda limitarlas si tienes cistitis recurrente:
- Bebidas muy azucaradas, alcohol y café en exceso.
- Alimentos muy procesados, ricos en sal o con aditivos, que pueden empeorar la inflamación.
Papel general de una buena dieta
Una alimentación basada principalmente en vegetales, frutas, cereales integrales, legumbres, proteínas magras y agua, junto con un buen manejo del peso y la actividad física, contribuye a un sistema inmunitario más fuerte y a una menor frecuencia de infecciones urinarias. Esto no sustituye el tratamiento con antibióticos cuando aparece una cistitis infecciosa, pero sí puede reducir las recurrencias y mejorar la calidad de vida.























