La Corte Suprema de Estados Unidos despejó el camino el jueves para que el gobierno del presidente Donald Trump pueda reactivar una política migratoria que en su día se utilizó para rechazar a migrantes que solicitaban asilo en la frontera sur.

Los magistrados, en una decisión de 6-3, revocaron una orden de un tribunal inferior que bloqueaba la práctica, la cual limitaba el número de personas que podían solicitar asilo cada día, primero durante el gobierno de Obama y luego ampliada durante el primer mandato de Trump.

Defensores de los migrantes señalaron que la táctica creó una crisis humanitaria, ya que miles de personas se asentaron en refugios improvisados e inseguros a lo largo de los puertos de entrada para esperar su turno durante días o meses. El gobierno de Trump sostuvo que era necesaria para hacer frente a un aumento de solicitantes de asilo en la frontera.

La política no está vigente ahora, y las multitudes son mucho más reducidas, ya que las autoridades han impuesto otras restricciones a los solicitantes de asilo. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) no dijo si planea reactivarla, pero aplaudió el fallo. “Esta decisión abre una herramienta importante para seguir protegiendo nuestra frontera sur”, declaró James Percival, el director jurídico de la agencia.