Informes recientes de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) han revelado que el tétanos sigue siendo una preocupación grave, con 402 casos y 37 muertes reportadas entre 2009 y 2023. Además, en 2024 se registraron cuatro casos pediátricos en varios estados.
El tétanos es causado por la bacteria Clostridium tetani, que entra al cuerpo a través de heridas. Las esporas pueden estar presentes en el suelo y en objetos contaminados. Lesiones como cortaduras, lesiones por aplastamiento y quemaduras son especialmente riesgosas.
Con respecto a cómo ayudar a comprender qué es el tétanos, por qué sigue siendo peligroso y cómo las personas pueden protegerse, el medio CNN abordó a la Dra. Leana Wen, especialista en urgencias y profesora clínica asociada en la Universidad George Washington.
Se conoce que una de las formas más frecuentes de contraer el tétanos es a través de heridas. En estos casos, puntualiza Wen, que el óxido del clavo en sí no es el problema: los clavos y otros objetos son preocupantes porque pueden estar contaminados con las esporas bacterianas, especialmente si han estado a la intemperie.
Las heridas punzantes son un ejemplo clásico, pero las laceraciones, las fracturas que rompen la piel, las quemaduras, las lesiones por aplastamiento e incluso los cortes relativamente leves también pueden suponer un riesgo si están contaminados con suciedad o residuos, recoge CNN.
Síntomas y peligrosa
Los síntomas iniciales, que suelen comenzar varios días o semanas después, incluyen rigidez en la mandíbula, dolor de cuello y dificultad para tragar. La enfermedad puede avanzar rápidamente, causando hasta espasmos musculares peligrosos y complicaciones respiratorias.
Incluso se pueden presentar fluctuaciones peligrosas en la presión arterial y arritmias cardíacas. Esto por la afectación del sistema nervioso autónomo.
Con atención médica adecuada, la recuperación puede tardar semanas o meses. Aunque, de lo contrario, la enfermedad puede ser fatal.
Prevención
Esquema de vacunación. La American Academy of Pediatrics recomienda un ciclo de cinco dosis para niños, seguido por refuerzos en la adolescencia y cada diez años para adultos. También se aconseja un refuerzo tras heridas severas.
Grupos más vulnerables. Los individuos no vacunados o aquellos que no han completado su serie de vacunación son los más vulnerables, incluyendo a niños cuyos padres declinan la vacunación y a adultos mayores. También las embarazadas deben recibir una vacuna contra el tétanos, que ayuda a proteger a los bebés contra el tétanos neonatal.
Consejos de protección
La Dra. Leana Wen subraya la importancia de verificar el estado de vacunación y buscar atención médica para heridas significativas.
“El tétanos no es contagioso. Es importante que la gente lo sepa, primero porque les ayuda a comprender cómo se transmite el tétanos y, segundo, porque resalta la importancia de la vacunación”, acota Wen.
Reconocer que el tétanos no ha desaparecido, sino que persiste en el entorno, es esencial para la prevención activa.
Los casos de tétanos han ido en aumento porque la protección por vacuna se está quedando corta en parte de la población y luego aparece una herida de riesgo.
























