El expresidente de Honduras Juan Orlando Hernández regresó a su país este domingo y agradeció al mandatario estadounidense, Donald Trump, que lo indultó de una condena a 45 años de cárcel por narcotráfico al considerarlo víctima de una supuesta «cacería de brujas».
Un juez federal de Nueva York condenó a Hernández a 45 años años de cárcel en junio de 2024, dos años después de su extradición, por ayudar a introducir cientos de toneladas de cocaína a Estados Unidos, junto con capos como el mexicano Joaquín «El Chapo» Guzmán, preso en ese país.
Hernández recibió el perdón previo a las elecciones presidenciales de noviembre pasado, ganadas con escaso margen por su copartidario conservador Nasry Asfura, tras amenazas de Trump de cortar la ayuda a Honduras si no era elegido.
Hernández, que llegó en avión privado desde Estados Unidos y que goza de protección oficial como exmandatario (2014-2022), debe enfrentar a la justicia hondureña acusado del desvío de dos millones de dólares de fondos públicos para financiar su primera campaña presidencial.
«Lo menos que voy a hacer es agachar la cabeza», advirtió, al anunciar que buscará recuperar 131 bienes que le confiscaron cuando fue extraditado.
Desde una tarima con pantalla gigante, Hernández, abogado de 57 años, también abrió la posibilidad de regresar a la política si ve que «nuevamente un radicalismo» puede llegar al poder, en referencia al anterior gobierno de izquierda.
























