Ataques rusos con drones y misiles sacudieron Ucrania el sábado y causaron al menos nueve heridos, en un momento en que Kiev y Moscú se preparan para sostener nuevas conversaciones con Estados Unidos la próxima semana.
Negociadores de los tres países se reunirán el martes en Abu Dabi, la capital de Emiratos Árabes Unidos, para un diálogo que busca poner fin a la guerra. La nueva ronda de negociaciones será la cuarta impulsada por el gobierno de Donald Trump, tras la última en Ginebra en febrero.
Los gobiernos occidentales que respaldan la iniciativa de paz buscan una nueva fórmula para romper el estancamiento, al tiempo que reconocen que las cuestiones territoriales y de seguridad siguen sin resolverse.
Los misiles rusos que impactaron durante la noche en la capital ucraniana, Kiev, dañaron viviendas y locales comerciales, provocaron nuevos cortes de electricidad y agua, según reportaron las autoridades nacionales y municipales.
“La primera onda expansiva nos arrojó contra esa pared y luego contra la otra, porque estábamos en el pasillo. Es muy duro. Sin sueño, sin paz —nada. Los niños no están durmiendo, y nosotros tampoco”, dijo a The Associated Press. “Yo soy mayor, puedo soportarlo, pero ¿qué han hecho mal los niños?”
Los ataques llevaron a las autoridades a cerrar el Puente del Norte de 816 metros (892 yardas) de longitud en Kiev, una ruta clave que conecta la ciudad con grandes zonas residenciales en la orilla oriental del río Dniéper.
El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, dijo que ya estaban en marcha los trabajos para reparar el Puente del Norte de la ciudad y que la presión del agua en Kiev se había estabilizado. Más temprano el sábado, había descrito la situación energética de la ciudad como “extremadamente difícil, lo que afecta a los sistemas de calefacción y abastecimiento de agua de la ciudad”.
























