Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) afecta aproximadamente al 1% de la población, incluyendo la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn. Ambas son condiciones que pueden presentarse a edades tempranas y tienen efectos significativos en la calidad de vida de los pacientes.
El tema viene a lugar este 19 de mayo, considerado el Día Mundial de las Enfermedades Intestinales, cuando se destaca que un diagnóstico temprano es crucial para el tratamiento efectivo.
En el caso de la enfermedad de Crohn, el diagnóstico precoz es muy importante porque es una enfermedad “evolutiva”, señala la doctora Ana Gutiérrez, jefa de Sección del Servicio de Aparato Digestivo del Hospital Universitario Dr. Balmis de Alicante.
Afirmó a Onda Cero que, si se detecta cuando todavía no se han formado “estrecheces en el intestino o abscesos y si se les diagnostica pronto o se les trata con fármacos eficaces, puede hacer que los pacientes tengan una vida completamente normal”.
Mientras que en el caso de la colitis ulcerosa, es vital “catalogar bien a los pacientes” para poder personalizar el tratamiento para que puedan desarrollar una vida completamente normal y sin síntomas.
La EII y la afectación de la salud mental
Por otra parte, se señala que aproximadamente el 50% de los pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal también presenta síntomas de ansiedad y depresión, lo que resalta la necesidad de un enfoque integral en su tratamiento.
El eje intestino-cerebro implica una interacción crucial entre estas dos partes del cuerpo. La inflamación intestinal puede aumentar la permeabilidad de los tejidos, permitiendo que sustancias nocivas lleguen al cerebro, provocando inflamación cerebral y reduciendo la producción de serotonina, hormona clave en la regulación del estado de ánimo.
Expertos como la doctora María Pilar Nos, jefa del servicio de Medicina Digestiva del hospital La Fe de Valencia, abogan por un enfoque holístico que combine el tratamiento de la inflamación intestinal con el bienestar psicológico y social de los pacientes. Un tratamiento que considere al paciente en su totalidad, en lugar de centrarse únicamente en los síntomas físicos, recoge EFE Salud.
La especialista advirtió de que algunos pacientes desarrollan miedo anticipatorio a situaciones cotidianas como viajar, trabajar o mantener una vida social normal, lo que puede derivar en trastornos emocionales graves si no se detectan y tratan a tiempo.
“Ya no tratas un intestino inflamado, sino una persona, con todo lo que conlleva”, concluyó.
Interdisciplinariedad en la salud mental
A esto, el psiquiatra Eduardo Aguilar destaca la necesidad de modelos psicosociales en el tratamiento de enfermedades crónicas, considerando que un tratamiento psiquiátrico adecuado puede mejorar la calidad de vida y la adherencia a los tratamientos.
Además, se subraya la importancia de un mejor cribado de condiciones psiquiátricas y apoyo a los cuidadores.
Valor y rol de la farmacia hospitalaria
A la vez, Joaquín Borrás, del Hospital de Sagunto, enfatiza a EFE la creciente importancia de los servicios de farmacia en la atención a pacientes crónicos.
Destaca que un enfoque farmacológico coordinado puede aumentar la seguridad en la medicación, mejorar la adherencia y personalizar las terapias, optimizando así los recursos del sistema sanitario.
























