Un joven armado ingresó en auto al perímetro de seguridad de Mar-a-Lago, el complejo del presidente Donald Trump en Palm Beach, Florida, antes de ser abatido la madrugada del domingo, según un vocero del Servicio Secreto de Estados Unidos.

Aunque el presidente suele pasar los fines de semana en su complejo, él se encontraba en la Casa Blanca cuando ocurrió la irrupción alrededor de la 1:30 de la madrugada.

El joven tenía un bidón de combustible y una escopeta, según las autoridades. Los investigadores lo identificaron como Austin Tucker Martin, de 21 años, de Carolina del Norte, de acuerdo con una persona familiarizada con el asunto que no estaba autorizada a discutirlo públicamente. Las autoridades dijeron que su familia lo reportó recientemente como desaparecido.

Se cree que compró la escopeta mientras se dirigía hacia el sur, dijo Anthony Guglielmi, el portavoz del Servicio Secreto. Posteriormente, se encontró la caja del arma en el vehículo del hombre.

Los investigadores no han señalado un motivo. Sin embargo, Trump ya ha enfrentado amenazas contra su vida, incluidos dos intentos de asesinato durante la campaña de 2024.

El joven ingresó cerca de la puerta norte de la propiedad cuando otro vehículo salía y fue confrontado por dos agentes del Servicio Secreto y un elemento de la policía del condado Palm Beach, según el jefe policial, Ric Bradshaw.

“Se le ordenó que soltara esos dos equipos que tenía con él. En ese momento dejó el bidón de combustible y levantó la escopeta a una posición de disparo”, dijo Bradshaw en una breve conferencia de prensa. Los dos agentes y el elemento “dispararon sus armas para neutralizar la amenaza”.

En tanto, la policía del condado Moore, en Carolina del Norte, dijo que un familiar de Martin lo reportó como desaparecido la madrugada del domingo.