El ejército de Estados Unidos atacó el martes otra lancha que, según dijo, era usada para transportar drogas en el océano Pacífico oriental, y mató a cuatro personas.
Es el más reciente de una serie de ataques contra botes que, según el gobierno de Donald Trump, se usan para traficar drogas en aguas latinoamericanas, una campaña que comenzó hace más de siete meses.
El ataque más reciente eleva a 175 el número de muertos desde que comenzaron las operaciones de Estados Unidos contra pequeñas embarcaciones en el mar Caribe a inicios de septiembre. La Guardia Costera de Estados Unidos suspendió la búsqueda de un sobreviviente de otro ataque que realizó el sábado.
El Comando Sur de Estados Unidos publicó el martes en redes sociales un video tomado desde el aire que muestra una embarcación en el agua que es alcanzada por un proyectil y explota. El ejército estadounidense había informado previamente que atacó dos embarcaciones el sábado y una tercera el lunes.
El ejército de Estados Unidos alega que todas las embarcaciones eran “operadas por organizaciones terroristas designadas” y que la información de inteligencia había confirmado que “transitaban por rutas conocidas de narcotráfico en el Pacífico oriental y participaban en operaciones de narcotráfico”, pero no aportó pruebas.
























