En un alejado cementerio de una comunidad rural en Guatemala las familias y amigos de 68 personas que fueron víctimas del conflicto armado les dieron sepultura el lunes, 44 años después de haber sido asesinadas por el ejército.

El cementerio, ubicado en lo alto de un cerro en el municipio de San Martín Jilotepeque y rodeado de árboles, será el lugar de descanso para la víctimas de varios hechos de violencia ocurridos durante 1982. Con flores, oraciones, incienso y discursos para recordar a sus muertos, las familias empezaron a enterrarlos.

Entre 1960 y 1996 hubo un conflicto armado entre el ejército y guerrilleros en Guatemala que se saldó con unos 200.000 muertos y 45.000 desaparecidos según informes que dieron cuenta de lo ocurrido en el país. En 1996 se firmaron los Acuerdos de Paz que pusieron fin al conflicto.

Concluida la construcción de un mausoleo, esa comunidad situada en el departamento de Chimaltenango, al occidente de la capital de Guatemala, celebró una ceremonia para enterrar a las víctimas en una sepultura digna.