El Tribunal Supremo de Estados Unidos amplió el lunes las competencias del presidente Donald Trump para destituir a miembros de organismos gubernamentales independientes, pero estableció salvaguardias para la Reserva Federal al impedir la destitución de la gobernadora Lisa Cook.
En una decisión de 6 a 3, la mayoría conservadora del tribunal rechazó el recurso presentado por la comisionada demócrata de la Comisión Federal de Comercio, Rebecca Slaughter, y dictaminó que Trump tenía la facultad de destituir a “subordinados que ejerzan el poder del presidente”.
Se espera que la decisión tenga implicaciones de gran alcance, ya que Trump ha buscado de forma agresiva ampliar los poderes ejecutivos mientras trabaja para transformar el Gobierno de EE. UU. y colocar a sus aliados políticos en puestos clave.
“Es un gran honor ser el presidente en ejercicio que ha conseguido este fallo histórico y sin precedentes, uno de los más importantes jamás dictados en lo que respecta a los poderes presidenciales”, afirmó.






















