El humo proveniente de casi 3,500 incendios en Canadá y el norte de Minnesota está afectando la calidad del aire en gran parte de los Estados Unidos. Este fenómeno ha derivado en problemas de salud como dificultad para respirar e irritación ocular.
Las autoridades recomiendan a los ciudadanos estar alerta y buscar atención médica si los síntomas empeoran. El humo también puede causar problemas como mareos, dolor de cabeza y náuseas.
Hasta ahora, sitios de Canadá siguen ardiendo y el humo ha llegado a algunas zonas de Estados Unidos: Medio Oeste y el Noreste. Incluso, varios estados tienen vigentes alertas por la calidad del aire, entre ellos Minnesota, Illinois, Pensilvania y Nueva York. Eventos deportivos al aire libre, como actividades en canchas e hipódromos, han sido suspendidos por el riesgo que reviste el ambiente.
Propagación de la contaminación
Los doctores Shilpa Patel y Peter DeCarlo destacan la importancia de monitorear el Índice de Calidad del Aire a través de la herramienta AirNow.gov, lo que proporciona información actualizada sobre la calidad del aire. La misma que usan los meteorólogos cuando hablan de la codificación por colores verde, amarillo, naranja, rojo y morado.
“Se trata de partículas diminutas que penetran profundamente en las vías respiratorias. No son alérgenos, sino irritantes. Un irritante puede afectar los pulmones de cualquier persona y provocar tos y picazón en la garganta”, explicó a CNN la Dra. Patel, directora médica de la Clínica de Asma Children’s National IMPACT DC en Washington.
“Recomiendo conectar AirNow.gov a su teléfono o computadora y consultarlo como si fuera un servicio de noticias meteorológicas. Este sitio web, administrado por agencias federales, ofrece la información más actualizada, tanto de mediciones como de pronósticos sobre la calidad del aire y lo que se puede esperar. Simplemente usarlo como herramienta para que la gente sepa qué zonas se están viendo afectadas y qué pueden esperar mañana y pasado mañana funciona muy bien”, señaló por su parte el Dr. DeCarlo, profesor del Departamento de Salud Ambiental e Ingeniería de la Universidad Johns Hopkins.
Se aconseja a la población seguir las recomendaciones de salud pública para minimizar la exposición a partículas nocivas.
La población más susceptible, incluidos niños, ancianos y mujeres embarazadas, debe evitar actividades al aire libre. La Dra. Aida Capo, neumóloga del Hackensack Meridian Palisades Medical Center en Nueva Jersey, advierte sobre los riesgos, recomendando limitar el tiempo al aire libre y el uso de mascarillas adecuadas.
“Definitivamente, no deben jugar ni hacer ejercicio afuera. Si sienten la necesidad de hacer ejercicio al aire libre, se recomienda que se alejen del tráfico y de zonas con poca contaminación”, dijo.
Recomendaciones
Se insta a los ciudadanos a cerrar ventanas, activar sistemas de aire acondicionado y usar filtros de aire para mantener la calidad del aire en interiores. La actividad física intensa debe ser evitada en condiciones de mala calidad de aire, y se aconseja consultar a profesionales de la salud sobre el uso de inhaladores y medicación.
En este sentido, Kai Chen, profesor asociado de epidemiología en la Escuela de Salud Pública de Yale, declaró a ABC News que el mejor tipo de mascarilla para usar es la N95, diseñada para filtrar al menos el 95% de las partículas en suspensión en el aire.
Chen explicó que el humo de los incendios forestales está compuesto de sólidos finos, gases y partículas finas, siendo estas últimas las más preocupantes.
De acuerdo a la Asociación Americana de Pulmón, las partículas finas, conocidas como PM2.5, tienen un diámetro 30 veces menor que el de un cabello humano. Debido a su pequeño tamaño, estas partículas son invisibles a simple vista y pueden entrar fácilmente por la nariz y la garganta, llegando hasta los pulmones. Allí quedan atrapadas, e incluso algunas de las más pequeñas pueden circular por el torrente sanguíneo, recoge la ABC.
Impacto en las mascotas
La Asociación Americana de Medicina Veterinaria aconseja restringir el tiempo de las mascotas al aire libre, limitando sus salidas a breves pausas para el baño y sugiriendo atención veterinaria si presentan síntomas de malestar.
El humo de los incendios forestales puede irritar los ojos y las vías respiratorias de las mascotas y también empeorar enfermedades cardíacas o pulmonares previas. Los animales mayores, los braquicéfalos y las mascotas con asma o alergias suelen ser más vulnerables.
Señales de alerta. Vigila tos, arcadas, ojos rojos o llorosos, secreción nasal, respiración rápida o con esfuerzo, jadeo con la boca abierta, fatiga, debilidad, desorientación y menos apetito o sed. En casos más serios, la inhalación de humo puede causar problemas respiratorios graves e incluso efectos tardíos después de la exposición.
Qué hacer en casa. Mantén a tu mascota dentro de casa con ventanas y puertas cerradas, y limita el ejercicio al aire libre mientras dure la mala calidad del aire. Si el aire interior también está afectado, busca un espacio más limpio y reduce al mínimo la exposición al humo.
Cuándo ir al veterinario. Busca atención veterinaria si hay dificultad para respirar, letargo marcado, convulsiones, quemaduras, o si los síntomas no mejoran rápido. También conviene consultar si tu mascota tiene una enfermedad previa o pertenece a un grupo de alto riesgo.
Prevención útil. Si necesitas salir con tu mascota en un episodio de humo, hazlo por el menor tiempo posible y evita el esfuerzo físico. Un ejemplo práctico: un paseo corto para necesidades básicas es mejor que correr o jugar intensamente en exteriores.























