Grupos de ayuda advirtieron el martes que el frágil sistema de salud pública de Venezuela está llegando a su límite, casi una semana después de dos potentes terremotos que dejaron hospitales dañados y con personal insuficiente debido a la cantidad de heridos, y con enfermedades infecciosas que se agravan en la zona del desastre.

Mientras tanto, el gobierno informó que el número de rescates oficiales ha caído drásticamente en los últimos tres días, de 5.380 personas salvadas en los primeros dos días después de los sismos a apenas cuatro personas halladas con vida el lunes por las autoridades. El principal periodo para encontrar sobrevivientes de terremotos suele ser de 48 a 72 horas, pero es posible sobrevivir más tiempo, dependiendo de factores como la temperatura y el acceso a agua o alimentos.

El único sobreviviente rescatado hasta la tarde del martes fue un niño pequeño que quedó atrapado durante seis días bajo un edificio derrumbado, dijo Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional.

Esas cifras no incluyen los numerosos rescates realizados en todo el país por grupos de voluntarios que, frustrados con la lenta respuesta del gobierno, se dispusieron a salvar a sus seres queridos atrapados días antes de la llegada de equipos internacionales expertos.